No sé por qué Ella deja el armado de mochilas para último momento. Quizás sea porque las listas de materiales estuvieron disponibles recién este lunes en la reunión de padres.
La lista consta de dos hojas oficio con letra para leer con lupa, te piden la ficha médica firmada por el pediatra, te entregan un formulario para el bucodental y te dan un folleto del lugar al que tenés que ir a comprar el nuevo uniforme, exigible a partir del lunes.
Por si no te diste cuenta, tenés sólo cinco días hábiles para ir a la librería, conseguir todo lo que te piden en una sóla, ir a dos médicos (fijate bien si conseguís turno, eh?), comprar el uniforme y ajustar dobladillos. De pedirle permiso a Bigote para todo esto, OL-VI-DA-TE!!!
Siendo jueves ya tengo las compras de librería y uniforme hechas. Agarro la lista y chequeo por décima vez que hayamos comprado todo.
Saco la tabla de planchar. Agarro las mochilas No. No voy a planchar las mochilas. Es que Ella no sabe por dónde empezar. Necesito una secretaria de hogar.
A ver… Cuaderno forrado verde. Papel araña. 100 hojas. Rayado. Tapa dura. Con etiqueta… (los cuadernos tienen más especificaciones que un celular). Carpeta número 3 con hojas rayadas. Todas con nombre y apellido. Numeradas. Numeradas??!! Cuántas hojas pongo? Las cien que trae el paquete? Cincuenta? Pongo veinte y todas las semanas le agrego. Listo. Hoja 1. Hoja 2. Hoja 3… Me tengo que comprar un sello. Hoja 9. Hoja 10. Hoja 11. Es insalubre. Por eso en Tribunales trabajan seis horas. Hoja 17. Hoja 18. Hoja 19… Menos mal que puse veinte. Tilde en la lista. Poner hojas de color en la carpeta número 3. Cuántas? Todas del mismo color? Pongo los tres paquetes de ocho? No. Uno sólo. Listo. Etiqueta. Es que las maestras no tienen hijos? No pueden ser más precisas con las indicaciones?
Plancha. Cinta térmica para rotular. Indeleble. Tijera. Rótulo con nombre, apellido y grado. Corto. Plancho. Escribo. Listo.
Lápices, marcadores, pinturitas, sacapuntas, regla, tijera, goma. Todo rotulado. La voligoma es enorme, no entra en la cartuchera. Los fabricantes de canoplas y de plasticola no se hablan? Voligoma rotulada y suelta en la mochila.
Si viene alguien de visita ahora se va con una etiqueta en la frente seguro.
Un poco de amor en cada mochi y se terminó la previa.
Ella, más cansada que reno en nochebuena, se sienta en el sillón y mira la escena. Están muy grandes.
(No voy a llorar.)
Mmmmm… Les entrarán las zapatillas del año pasado?
viernes, 25 de febrero de 2011
Señorita Maestra
Volver. Hay que regresar. Digo, eso lo sé… o al menos lo escucho cada 23 kilómetros de boca de mini-Mi que dice: “ma, llegamos? Ya llegamos? Estamos cerca? Estamos llegando? Eh, ma? Ma? Mamiiiii”. Sí, creo que hay que llegar (o callar de alguna forma a esa nenita!).
Es que se termina el verano; las vacaciones, la pileta, el factorsesentapantallatotalapruebadeagua y el karma de los piojos de colonia. O de playa. Sí, buenísimo! Ahora llegan los piojos sembrados en la puerta del colegio. Los gastos de guardapolvos, uniformes, cuotas de materiales, plasticolas, excursiones, viandas, mochilas. Ford! Esto nunca acabará? A veces creo que la escolarización obligatoria debería obligatoriamente estar bien cubierta por un buen subsidio que no nos pusiera frente al dilema “la carne o los libros” o (sin irse a tal extremo) “la depilación definitiva o el uniforme completo”. Qué sé yo! No está como un poco caro todo? La mochila de Barbie pareciera venir con un pase directo a la Universidad de Harvard. O sea, debe venir con el post-grado o la maestría incluida sino no me cierra el precio.
La gente en el super se pelea por el último repuesto familiar de 2600 hojas rayadas Rivadavia. Esas mismas que una noche cuando no prenda con nada el carbón húmedo para el asado, meteré a la parrilla. Ya fue! Llevátelas! Las querés? Llevalas, no las quiero. O sí, te las cambio por los cartuchos para lapicera de pluma color azul. Porque sólo quedan negros y la lista de las cosas a comprar dice: AZUL, NO NEGRO. Fuck you! Son bastante exigentes, eh?
Lápiz negro, borratintas, liquid paper, cartuchera, tijera de punta redonda… 18 lápices y un sacapuntas, hojas canson número 5 blancas y de color, cuaderno rayado tapa dura 64 hojas forrado papel araña verde, todo debidamente rotulado, qué carajo te pasa? No hago a tiempo a etiquetar tantas cosas para que mi hija las pierda la semana que viene… No sé si me gusta mucho usar mi último día de licencia anual por vacaciones para hacer esto. Debería haberlo hecho en diciembre, vos decís?
Por el amor de Faber Castell!! Quiero volver al sur, quiero parar acá en el medio de la ruta y quedarme. Sigan ustedes, vuelvan… dale. Vayan que empiezan las clases. Yo ya me estresé, necesito vacaciones!!!
Es que se termina el verano; las vacaciones, la pileta, el factorsesentapantallatotalapruebadeagua y el karma de los piojos de colonia. O de playa. Sí, buenísimo! Ahora llegan los piojos sembrados en la puerta del colegio. Los gastos de guardapolvos, uniformes, cuotas de materiales, plasticolas, excursiones, viandas, mochilas. Ford! Esto nunca acabará? A veces creo que la escolarización obligatoria debería obligatoriamente estar bien cubierta por un buen subsidio que no nos pusiera frente al dilema “la carne o los libros” o (sin irse a tal extremo) “la depilación definitiva o el uniforme completo”. Qué sé yo! No está como un poco caro todo? La mochila de Barbie pareciera venir con un pase directo a la Universidad de Harvard. O sea, debe venir con el post-grado o la maestría incluida sino no me cierra el precio.
La gente en el super se pelea por el último repuesto familiar de 2600 hojas rayadas Rivadavia. Esas mismas que una noche cuando no prenda con nada el carbón húmedo para el asado, meteré a la parrilla. Ya fue! Llevátelas! Las querés? Llevalas, no las quiero. O sí, te las cambio por los cartuchos para lapicera de pluma color azul. Porque sólo quedan negros y la lista de las cosas a comprar dice: AZUL, NO NEGRO. Fuck you! Son bastante exigentes, eh?
Lápiz negro, borratintas, liquid paper, cartuchera, tijera de punta redonda… 18 lápices y un sacapuntas, hojas canson número 5 blancas y de color, cuaderno rayado tapa dura 64 hojas forrado papel araña verde, todo debidamente rotulado, qué carajo te pasa? No hago a tiempo a etiquetar tantas cosas para que mi hija las pierda la semana que viene… No sé si me gusta mucho usar mi último día de licencia anual por vacaciones para hacer esto. Debería haberlo hecho en diciembre, vos decís?
Por el amor de Faber Castell!! Quiero volver al sur, quiero parar acá en el medio de la ruta y quedarme. Sigan ustedes, vuelvan… dale. Vayan que empiezan las clases. Yo ya me estresé, necesito vacaciones!!!
viernes, 18 de febrero de 2011
...encuentra?
Ser ordenada para no encontrar nada es más inútil que cenicero de moto. Ella no sabe si dejar que las cosas se guarden a dónde quieran o si poner un instructivo de uso y almacenamiento colgando de cada objeto de la casa.
Vas a tener las manos llenas de jabón y empapadas cuando alguno de los chicos se lastime, o cuando suene el teléfono o el timer del horno te avise que hay que sacar el bizcochuelo. En ese preciso momento, el repasador no va a estar cerca tuyo. Y lejos tampoco. Sencillamente, el repasador va a desaparecer. Puteando vas a agarrar otro luego de mojar los cajones y dejar caer gotas jabonosas en el piso con las que luego te vas a patinar. Es probable que si te patinás, lo hagas con el bizcochuelo caliente recién salido del horno entre las manos.
El repasador que buscabas va a aparecer sobre tu cama cuando te vayas a acostar.
No sé en tu casa, pero en la de Ella, las cosas desaparecen por arte de magia, o por arte de los hombres de la casa. Que sería casi lo mismo.
Nunca te usaron la pincita de depilar? Esa que tanto elegiste, la que tiene el filo justo para no cortar ni pellizcar, que hace la presión justa, que además es linda? El marido de Ella la usa para sacar tornillos, para enderezar ‘cualquiercosadecualquieraparatoelectrónicoquehayaenlacasa’ y para arreglar juguetes de los niños. Y luego la guarda en el mismo lugar en el que la encontró? NOOOOOOOOO!!!! Buscala, desafilada y torcida, en la caja de herramientas o en el cajón de SU escritorio.
Y la lapicera que siempre tenés con el anotador al lado del teléfono? Está siempre ahí, hasta que la necesitás. En ese momento no va a estar y la vas a encontrar en el baño, al lado del inodoro junto con la revista del diario del domingo abierta en la página de los juegos del verano. Y no te preocupes en comprar un cargamento de biromes, eh? Siempre van a usar la tuya.
Y el untador de manteca? Fijate si no está con el POXI-RAN.
Se cortó la luz? La linterna está en el tercer cajón de la cocina. Debería estar ahí. Pero está en la guantera del auto. Y el auto? En el taller. Usemos velas, que deberían estar con los sahumerios., pero es factible que estén en el costurero.
Ahora sí, cuando mi marido busca la maquinita de afeitar, no está ni en el botiquín ni junto con la afeitadora. Está en el cajón de los sweaters de Ella, la uso para sacar las ‘bolillitas’ de la lana.
Vas a tener las manos llenas de jabón y empapadas cuando alguno de los chicos se lastime, o cuando suene el teléfono o el timer del horno te avise que hay que sacar el bizcochuelo. En ese preciso momento, el repasador no va a estar cerca tuyo. Y lejos tampoco. Sencillamente, el repasador va a desaparecer. Puteando vas a agarrar otro luego de mojar los cajones y dejar caer gotas jabonosas en el piso con las que luego te vas a patinar. Es probable que si te patinás, lo hagas con el bizcochuelo caliente recién salido del horno entre las manos.
El repasador que buscabas va a aparecer sobre tu cama cuando te vayas a acostar.
No sé en tu casa, pero en la de Ella, las cosas desaparecen por arte de magia, o por arte de los hombres de la casa. Que sería casi lo mismo.
Nunca te usaron la pincita de depilar? Esa que tanto elegiste, la que tiene el filo justo para no cortar ni pellizcar, que hace la presión justa, que además es linda? El marido de Ella la usa para sacar tornillos, para enderezar ‘cualquiercosadecualquieraparatoelectrónicoquehayaenlacasa’ y para arreglar juguetes de los niños. Y luego la guarda en el mismo lugar en el que la encontró? NOOOOOOOOO!!!! Buscala, desafilada y torcida, en la caja de herramientas o en el cajón de SU escritorio.
Y la lapicera que siempre tenés con el anotador al lado del teléfono? Está siempre ahí, hasta que la necesitás. En ese momento no va a estar y la vas a encontrar en el baño, al lado del inodoro junto con la revista del diario del domingo abierta en la página de los juegos del verano. Y no te preocupes en comprar un cargamento de biromes, eh? Siempre van a usar la tuya.
Y el untador de manteca? Fijate si no está con el POXI-RAN.
Se cortó la luz? La linterna está en el tercer cajón de la cocina. Debería estar ahí. Pero está en la guantera del auto. Y el auto? En el taller. Usemos velas, que deberían estar con los sahumerios., pero es factible que estén en el costurero.
Ahora sí, cuando mi marido busca la maquinita de afeitar, no está ni en el botiquín ni junto con la afeitadora. Está en el cajón de los sweaters de Ella, la uso para sacar las ‘bolillitas’ de la lana.
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