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viernes, 17 de junio de 2011

...y el bolsillo del caballero.

Rara vez el teléfono suena cuando uno está aburrido, solo en casa y harto de hacer zapping y ver indefectiblemente a Tinelli.
El teléfono suena cuando estás amasando, cuando te estás duchando, cuando estás poniendo la llave en la puerta para irte corriendo porque llegás tarde o cuando estás en la cama. En este último caso estés durmiendo o haciendo cualquier otra cosa, el teléfono jode. O por lo menos a Ella le jode.
En todas estas ocasiones, Ella suele atender a los apurones, tratando de que no se baje el leudado ni se llene el teléfono de harina, enjuagando las manos e intentando evitar el patinón en la bañera, haciendo malabarismos con todo lo que llevo en las manos cuando salgo. Atendiendo el teléfono de esa forma, siempre me sale un "hola" jadeado. Ergo, el que llama siempre piensa que estoy en la situación de estar en la cama haciendo otra cosa. No importa la hora. Familiares y amigos la hacen corta por las dudas. El punto son los vendedores y encuestadores,
Son una raza aparte, cruza de humanoide sordo con loro barranquero y que, en la universidad del call center, todos, sin excepción, se llevaron Modales I y II a marzo.
Pocos preguntan si disponés de un momento para hablar, y a los que lo hacen, les importa un bledo tu respuesta. El punto es venderte algo a como dé lugar. Podés tener la suerte de haber sido seleccionado por tus excelentes hábitos de pago, información que Ella no sabe de dónde sacan, y entonces te hiciste acreedor a un premio en VW. Te ganaste un GOL!!! Bueno... Un plan de ahorro para un Gol. Pero de eso te enterás luego de quince minutos de responder preguntas. Y acceder a él es mucho más complicado que si hubieras ido directamente a la concesionaria.
Puede ser que tengas suerte y te llamen para ofrecerte una tarjeta de crédito. No importa si ya tenés una o dos o veinticuatro. Esta es OOOOTRA tarjeta. De otro banco. Con otros beneficios. Qué? No te interesa tener más descuentos? No te interesa gastar más plata y endeudarte hasta la médula? Cuando no la puedas pagar, te van a llamar del mismo banco de la tarjeta para ofrecerte un crédito personal para cancelar la deuda del plástico y adquirir la del préstamo que es un poquito más top y tiene un costo financiero un tantito más elevado. Pero eso el telemarketer no te lo va a decir. Quizás, ni siquiera lo sepa.
De todas formas, los que Ella más detesta son los que te venden un seguro de vida, un servicio de emergencias médicas o una parcela en cementerio privado. Los pibes están entrenados para hacerte llorar más que Andrea del Boca en toda su carrera. Primero te hacen una serie de preguntas a modo de miniencuesta buscando tu talón de Aquiles. Si tenés alguna enfernedad grave o crónica, si murió alguien de forma repentina y desagradable en tu familia, si tenés hijos y pensás en su futuro... Obtenidas las respuestas, van midiendo el tono de tu voz y se arman un mapa de ataque. Que nadie está excento de tener un accidente mañana, que tus hijos son chicos hoy, pero que no estaría bueno dejarlos desmparados, que todos nos vamos a morir algún día y que es mejor que nos vayan a llorar a un jardín y no a una pared de nichos... PUAAAAAAJJJJJ!!!!!! Repugnantes argumentos.
Ella probó cortando. Vuelven a llamar y encima te dicen "perdón, se cortó", y retoman en el exacto punto en el que suspendimos arbitrariamente su monólogo. Funciona bien el de "la señora no está", pero el efecto dura sólo un par de días. Otra buena excusa es la de me quedé sin trabajo, pero hay que tener cuidado, ese argumento es un búmeran, algunos sacan un conejo de la galera y te venden un plan de desempleo o seguro de estudios para que tus hijos no pierdan la escolaridad.
Ella realmente se arrepiente de haber criticado al heladero del barrio por despetarme de alguna siesta con el "palito, bombón, helado" o al afilador por dejarme sorda con el sonido agudo de su armónica. Uy, delaté la edad... En fin, vendedores, eran los de antes.

Para la cartera de la dama...

Ayer por la noche, vía Facebook... "Ella extraña al vendedor que ofrecía "Escoba, palangana, sillone'. Tengo flore' pa' que adorne!!!" a grito pelado y me despertaba a las 10 de la mañana de un sábado."

Mi: En realidad lo extrañas? A Mi me hartaron los vendedores...

Mi: hola? Hola señora, mescucha?

Ella: Hace 12 minutos que escucho. Pensé que nunca iba a hacer una pausa!!!!

Ella: Si, si... Me hartaron, eh? Pero prefiero al ambulante de barrio al desconocido de call center que llama desde Córdoba, Cuba o Kualalumpur.

Mi: Ancho de banda? Emergencias medicas? Un Volskwagen Fox?

Ella: Seguro de vida? Usted tiene hijos? Piense que usted puede tener un accidente. Nadie está libre... Y usted se puede morir. Qué sería del futuro de sus hijos?

Mi: Si seguís saliendo de la ducha enjabonada para poder atender seguro, seguro, vas a tener un accidente...

Ella: A Ella le gustaría tener un identificador de llamadas que me diga si es un familiar, un amigo, un vendetutti o un acreedor.

Mi: a Mi me gustaría tener un botón mágico para eliminarlos de la realidad

Ella: Ponele

viernes, 6 de mayo de 2011

Sin gamulán

Otoño. Amplitud térmica de veinte grados. Te levantás, prendés la tele y en la pantalla, abajo, junto al indeseable numerito que dice que son las 6:30 aparece el fatídico que dice que la sensación térmica es de tres grados. Escuchás el pronóstico y resulta que para el mediodía anuncian veinticinco. Acto seguido, Ella abre la puerta del placard y se sienta en el borde de la cama mirando las perchas casi como atravesándolas y se pregunta: Qué me pongo??
Alternativamente miro el reloj y veo cómo van pasando los minutos hasta que me levanto en pijamas para ir a la cocina a preparar el desayuno.
Ella regresa al dormitorio y vuelve a mirar el placard. El traje gris es muy finito. El pantalón negro… pero con qué me lo pongo “arriba”? Si llevo el tapado, a la vuelta me cocino. La pollera azul? Mucho chiflete para pollera. Y voy a despertar a los hijos aún en pijamas.
Retorno. Y entonces miro los sweaters, los quince que bajé el fin de semana pasado cuando cambié la ropa de verano por la de invierno y que aún permanecen en bolsitas de celofán. Pongo dos o tres sobre la cama y todos me parecen muy gruesos. A ver, ese de escote en “V”… No, no… ese es muy finito para los tres grados de térmica. Y el de botoncitos? Un poco incómodo para usarlo debajo de un blazer. Creo que “necesito” un pulóver más para esta época. (*)
Y sin que Ella haya podido quitarse al menos las pantuflas, empieza a pedir al resto de la familia que se apure porque “llegamoS tarde”.
Mientras tanto, insiste con la mirada profunda sobre estantes, cajones y perchas sin poder contestar el ‘qué mierda me pongo?’. A veces, a Ella se le escapa en voz alta un ‘ay, ay… no tengo qué ponerme…’ y hasta tiene que soportar que el marido le diga algo así como ‘si en ese placard ya no entra ni un alfiler…’ Juro que saldría en tanga al balcón antes que mirarlo en ese momento.
Finalmente surge un híbrido atuendo de cebolla compuesto de cuatro o cinco capas que permitan resistir el cambio climático. Pasaré del sofocón de mi casa por tomar el café con leche hirviendo de un solo sorbo, al frío viento que sopla socarronamente en la avenida mientras el bondi no viene sólo para burlarse de Ella. Luego, el sauna dentro del colectivo donde será imposible maniobrar para despojarse de, al menos, una capa. A continuación, otra vez el vientito helado que sopla desde el río hasta entrar en la oficina donde Ella siente que sería un buen momento para intentar un striptease.
El paso siguiente será soportar los dedos de los pies latiendo dentro de las botas y explicarle a Adolfo cuando se acerque a saludar-oler-mirarme-el-escote, que no cambié de perfume. Es la naftalina.

(*) Con todo mi cariño, dedico este párrafo a mi hermana. Ella sabe por qué. Digo, mi hermana sabe por qué.

Bikini amarillo

Ayer a la tarde, vía Facebook... "Me pongo el poncho y me saco el saco? La puta madre! Me cago de frío, me abrigo... llego a cualquier lado y me cago de calor, me desnudo?
Dónde carajo habré dejado los abrigos de media estación, no?"

Mi: Soy yo o "acá" hace calor?

Ella: ACA hace calor, pero del otro lado del piso hace frío. Si salís a tomar el ascensor te asfixiás y cuando salgas a la calle, te congelás.

Mi: Ok, entonces... ahora pido que acá pongan el aire? O me saco la remera?

Mi: O hacemos cambio de escritorios y pasamos al otro lado del edificio??

Ella: Si te sacás la remera pronto van a ser muchos los que pidan el aire

Ella: algunos hasta oxígeno van a pedir

Mi: Ok, entonces me tengo que traer una muda de ropa extra. Y las havaianas...

Ella: Depende... eso es hoy. Quizás mañana llegás y hace un frío polar y te ponés las havaianas de guante como para poder tipear.

Mi: Ajá, por eso también hay que llevar un par de medias de lana, una bufanda extra y una mantita de viaje... así mañana te ponés las havaianas de orejeras y la manta sobre las piernas

Mi: Y las medias de lana, de guantes para poder tipear

Ella: Y está bueno tener una sopita en el cajón y el teléfono de una heladería pegado en el monitor.

Mi: lo que NUNCA JAMÁS tenés que hacer es vestirte con una única prenda definitiva. Un vestido tipo polerón de gabardina con medias de lana y botas son la muerte. Ahora te abrigan, dentro de un rato te cocinan!

Ella: Es que acá el zapato cerrado sin medias ya es un microondas pédico. El punto es que venir en sandalias por la calle con 3 grados de térmica es suicida.

Mi: la valija pequeña es la mejor alternativa...

Ella: No sé. Ella está pensando en transformar el armario de los biblioratos en vestidor personal.

Mi: Deberían poner vestuarios con duchas también. Para cando salís abrigada y hay mucho sol... Llegar chivado a la oficina es lo menos!

Ella: Claro. Y provisión de shampoo, crema de enjuague, jabón exfoliante y media hora free para hacerse las planchitas.

Mi: Maquillaje, planchado de camisas, lustrado de zapatos, bueh, ya es la hora... vamos yendo? :P

Ella: Pará!!! A Ella le vendrían bien unos masajes.

viernes, 15 de abril de 2011

Porno Star

Triple X. Lluvia, distorsión. Sin sonido pero con subtítulos. Sin argumento, también.
Quién no ha visto, siquiera para curiosear, algo de porno?! Digo, todos sabemos cómo empiezan y también como acaban. Cuak. Hemos participado en rondas adolescentes, trasnoches vergonzosas y a pura carcajada para opacar los gemidos artificiales del VHS.
Sucede que en otro momento, hubiésemos tenido que conformarnos con ver lo poco que se veía en los canales prohibidos, o pagarlos. O ir a verlos al telo! Antes, nosotras sólo accedíamos al porno acompañadas de nuestros maridos. Mi mamá no se hubiese ido a parar al puesto de diarios, delante del señor que los domingos le alcanzaba también media docena de medialunas y recibía en pantuflas, a pedirle “algo con rubias”… Tampoco íba al vídeo clú a pedir “La banana mecánica”, mucho menos si, además, tenía que devolver La Cenicienta.
Para algunos, es sólo un condimento o, quizás, el recuerdo de la pubertad. Para otros, como para Mi, el porno es esencial y terapeútico.
Qué suerte que se inventó el Tregé! Los celulares modernos son la perfecta compañía. Ahora, la espera en la recepción del dentista puede ser de lo más emocionante. Dígale adiós a la resistencia que oponía cuando sabía que iba a perder 45 minutos valiosos a la hora de ir a hacer trámites!
En la actualidad podemos ser ciudadanos ilustres en la Ciudad de la Condicionada Cybernética. Claro, ahí en sitios donde los videos duran no más de cinco minutos y, ordenados por categorías realmente sorprendentes, se ajustan al tiempo promedio en el que una madre, empleada y/o esposa de hoy será interrumpida por hijo-jefe-marido, da igual. Por color de pelo, por la forma de los ojos, por el tamaño de la fruta (melones, pomelos, bananas…), de a muchos, de a muchas… solitarios, con sorpresa, con juguetitos y hasta con cosas raras. Digo raras para Mi, que fantaseo con unicornios!
Videos o fotos. También hay relatos, para los más imaginativos. Hay para todos los gustos. Nadie quedará afuera…
Mientras haya buena señal de interné!

Qué ves?

vía facebook, el lunes por la tarde...  'Miranda la lechuza y Mirón el lechuzón'

Mi: abuelitaaa, qué par de ojos tienes!

Ella: Ojos?? Mirá bien... qué ves? qué ves cuando me ves?

Mi: Oh, sí... sí, qué boca más grande tieneeees!

Ella: Digamos que es para comerte mejor...

Mi: Oh, pero cuántas manos tienes??!

Ella: Tengo sólo dos... las otras que ves no son mías... insisto... qué ves cuando me ves?

Mi: si la cámara abre el plano veo: seis pares de manos, un unicornio, dos enanos, una rubia, una morocha, un negro y un tipo vestido de la abuelita...

Mi: me pongo el disfraz de caperucita, podré entrar?!

Ella: ahhhh!!! te gusta disfrazadita, eh? Juguemos en el bosque, dale.

Mi: pero que, mientras tanto, el lobo se vaya sacando los pantalones!

Ella: Mmmmmm.... abuelita... qué grande la tenés!!!!!

viernes, 18 de marzo de 2011

Alta suciedad

Cambio de domicilio. Cambio de titularidad de la luz. Reemplazo de tarjeta de débito por deterioro. Trámites. Burocracia. Quién más quién menos ha tenido que llenar un formulario, hacer una cola, pasar por una ventanilla de informes… Informes!!!! Ahora lo llaman Atención al Cliente, es más top, pero es la misma porquería. Los entrenan, estoy convencida. Pero no los entrenan para atender sino para intimidar. La vieja gorda, recontramaquillada y grotesca de la dependencia pública es igual a la cheta malcriada o aspirante a cheta que copia todos los gestos y modismos de la cheta malcriada que tiene por compañera. Entonces mientras la de la AFIP, a los gritos y ampulosamente, te manda a hacer otra cola tres veces más larga que la de informes para sólo llenar un formulario, la de la prepaga con edificio sede en Puerto Madero, te mira de reojo, con sonrisita medio de costado, sobradora y con la cara arrugada a los 24 por la cama solar y te manda a casa a conectarte a internet y llenar el formulario para que el reintegro te lo hagan por débito automático. Obvio que tenés internet banda ancha y cuenta corriente en banco asociado, gorrrrrrda. En todo caso, ninguna te resuelve nada. Vos llená el formulario y esperá.
El FORMULARIO… qué sería de la vida del administrativo sin un formulario. Las cosas se modernizan, usás pago mis cuentas. Sacás número por Internet. Hacés débito automático. Pero siempre llenás un formulario. En papel o en Internet. Pero siempre hay formulario. Lo que Ella se pregunta es quién los diseña. Por qué me preguntan mi estado civil para hacer los análisis del prenuncial? Y para qué necesitan mi grupo sanguíneo cuando quiero denunciar que un colectivo está contaminando?
Y lo peor es que no se pueden evitar. Ni los trámites ni los empleados que toman los trámites. Ella los evitaría a toda costa, sobre todo porque hay que hacerlos en horario laboral y lo peor es avisarle a Bigote que tengo que llegar tarde y que no sé cuán tarde voy a llegar. O alguien sabe a ciencia cierta cuánto puede demorar en una oficina?
Hay gente que para ser “el primero” se va a las cuatro de la mañana a hacer la cola para conseguir número, y cuando llega ya tiene treinta y dos personas esperando. Por qué hacen eso? También lo hacen para conseguir entradas para River-Boca o para el recital de U2.
Trámites? Burocracia? No, no. Ella está convencida de que son pruebas que nos pone el destino para ver si somos capaces de seguir vivos. Es un ejercicio de supervivencia. Y los que van temprano, lo hacen para entrenar. Y los empleados? Ah, pobres… ellos la tienen peor, han reencarnado y tienen que purgar terribles culpas. Las opciones eran ir a la casa de Gran Hermano, hacerle los números a Moreno y que le gusten o atender al público. Qué hubieran elegido??!!

La marcha de la bronca

vía facebook móvil, el martes al mediodía...  'y si pasamos a otro tema?? Hace tres horas que estamos con esto de "la cola"...'

Ella: Y si cambiás de posición?

Mi: hasta que no me sellen en mesa de entrada nadie va a saber contestarme en qué horario podría llegar a cambiar de posición...

Ella: ah, pero cuidado, entonces... porque si vas a cambiar de posición en una dependencia pública, ponele, vas a tener que pedir autorización. Y eso es otro formulario.

Mi: y para que me den ese formulario a qué ventanilla voy?

Ella: Preguntá en informes. Es la cola de la derecha.

Mi: estoy en la cola de la derecha... creo. Pero está muy retorcida... muy.
Pará!
En el primer piso, en planta baja o en el subsuelo?!

Ella: Mejor preguntale al de seguridad. Son los que saben.

Mi: el de seguridad me pidió que apague el celular o me retire. Y cuando pregunté por qué puerta salgo me respondió: informes es la cola de la derecha.

Ella: Es que todos los caminos conducen a informes. El objetivo es desinformarte y convertir tu trámite en un tour o en un rally tipo Dakar, según se trate de una ofinica privada o una pública. Fijate, mientras esperás sacá turno con el psicólogo. Cuando lo consigas, coordina diez sesiones de kinesiología. La vas a necesitar.

Mi: ‎45' de cola. Estoy frente a la máquina que (teóricamente) va a darme un turno. Las opciones en pantalla dicen: Informes (a); Tesorería (b); Todo lo Demás (c). Toco (c)?
"Su tiempo estimado de espera es de: 147 minutos".
Mmmm... retrocedes dos casilleros y pierdes un turno.

Ella: Las opciones deberían ser: Informes (a), Tesorería (b), relájate y goza (c).
Por lo menos así, en lugar de hacer la cola, te la hacen a vos.

viernes, 4 de febrero de 2011

Mil horas

Cuántas veces vas a tener que decir “amor, la canilla del baño pierde” antes de hacerte el cursito de Plomería Práctica por Correo? Cómo eludirá el dilema nuestro queridísimo cónyuge y/o conviviente? Un tachito debajo del lavatorio? El chicle, como en la propaganda? Qué provisorio se eternizará?
A Mi me da, generalmente, por arrancar con un aviso:

“- Amor, se cortó la cinta de la cortina del living… lo podés mirar?
- Mmmhm… (chequeá: tiene los auriculares puestos??)”

Pero después de eso vienen épocas terribles. Esperar también implica “hacerles notar” o “hacerles recordar”. Y eso tiene consecuencias nocivas para la psiquis. Pasarse el fin de semana a oscuras o (peor) bajo la luz de dos bombitas bajo consumo, la no-circulación de aire fresco y su agravante: la intoxicación por olor a pata. Pasadas las primeras 48 hs, las condiciones cambian y a Mi me da por meter presión, simulando un pedido de presupuesto a MaridosaDomicilio.com, PyME conocida por mandarte a uno de esos que no se casan nunca (digo, porque no conozco a una sola mina que se haya llevado el premio de tener un marido que realice en tiempo y forma sus quehaceres).
Por último, me toca participar en esta clase de diálogos:

[…seis días después, habiendo desperdiciado mucha energía solar en penumbras…]

“-Hey! No era que se había cortado la cinta?! (sorprendido por la luz del día)
- Se había… tú bien lo has dicho…
- Pero… Mirá, se arregló! (mirale la cara, está a punto de replantearse eso de que “papa noel no existe”…)
- Mmmmhmmmm…”

La escena se repetirá al infinito. Desde los siguientes tres meses de haber comenzado la convivencia y hasta que la muerte o un gasista alto, morocho, musculoso y matriculado nos separe. Digo, sin ánimos de herir ningún ego machista.
Mientras tanto, a Mi me sirve haber aprendido a colocar apliques de luz, instalar térmicas, disyuntores, colocar azulejos, revocar paredes, destapar cañerías, cambiar flexibles y cueritos, regular el auto, cambiar el cable del acelerador, reforzar cintas de cortinas, sellar mesadas, usar el taladro con percutor, la amoladora, la caladora, las llaves de fuerza, la pico de loro…
Y, claramente, mientras más aprendo más hago.

Menos mal que hay algo que todavía no me hago sola y a él le sale tan bien!

Lo atamo' con alambre

Vía Facebook, hace un par de días...

"Creo que ya me puedo ir a vivir sola..."

Ella: Te falta aprender a cocinar

Mi: Y coser…

Ella: Y planchar, Ella sabe planchar.

Mi: Tendría que aprender a cambiar cueritos

Ella: Ella sabe cambiar cueritos, y arreglar el flotador del inodoro. Pero no sé arreglar el sistema que pasa el agua de la ducha a la canilla :(

Mi: La Termocupla. Eso tendría que aprender a cambiar. Eso y a usar el rotopercutor.

Ella: Y el ventilador de techo. Debería poder hacer algo para que no se frene mientras duermo los días de 40.

Mi: Aprender a conectar el Home Theatre, el DVD y la TV LED no estaría mal, no?

Ella: Ella sabe desconectarlos

Mi: debería aprender a hacer como que no sé ni siquiera eso!

Ella: Podés saber y disimular. Eso Ella lo sabe hacer. Digo: disimular que no sabe.

Mi: Noo! lo que yo tengo que disimular es que sé!

Ella:…necesito aprender a reparar todo lo que se rompe para que no pasen meses con los artefactos atados con alambre.

Mi: Ah, ahhhhhhh. Debe ser por eso que yo ya me puedo ir a vivir sola!!

viernes, 26 de noviembre de 2010

Sapo de otro pozo

Me repugna fingir. Odio el compromiso que me empuja a eso. Mirá que no hablo de fingir un glorioso orgasmo, al mejor estilo Sally explicándole a Harry, eh? Hablo de esos tediosos eventos laborales, de las reuniones con "amigos" muy entre comillas, alguna que otra fiestita familiar... o tediosos eventos y punto.
Ahí a dónde, ya de movida, para ir tenés que vestirte como jamás hubieses querido. Seguramente, un agente externo va a colaborar exageradamente en hacerte rozar la locura. O mucho calor, o pocos asientos para tus pies abarrotados en tacos nuevos, o una invitada con voz ultrasónica y neurótica. A eso siempre hay que sumarle que, fija, esto dura más de dos horas extras a tu voluntad. Si vas pensando en volver en una hora, te quedás tres. Si vas por tres, cinco. Y así.
Además, el lugar suele ser en la loma del ojete. Es imposible que del culo del mundo te puedas volver sola. No podés abandonar la situación en la mitad, te toca de principio a fin hablar de Polo, ponele. Y sonreírles a Delfi, Marta y Luisa mientras escuchás al marido hablar de caballos con Hidalgo, Hipolito y Felix. Re taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaap...
Acá no vas a poder contar ni del GPS, ni de los desastres domésticos o las enfermedades de mierda. Acá la gente no se ríe demasiado fuerte, ni estornuda o se suena los mocos. Menos que menos piensa en mostrarle el culo al jefe. Sí, yo también me pregunto: encima hay que sonreír??

Es que justo cuando estés por ponerte en patas y tomar el vino directo del pico de la botella, tu marido va a mirar y va a sonreírte agradecido. Y, en algún momento, va a pasarte la mano por la espalda para susurrarte que esto va a recompensártelo dentro de un rato. Entonces vas a volver a la pose androide requerida... y no te olvides de sonreír, que nos están filmando!

Huelga de princesas

Vía Facebook movil, el domingo por la tarde... "Tengo comprometida la paciencia... mi cara no resiste más el falsete"

Mi: me revienta el compromiso, pagaría por no ir

Ella: Ella ni siquiera pagaría... Si hay algo que no tolero es ponerme la máscara de "mirá qué bien que lo estoy pasando"

Mi: me hace mal el ciclamato de la sonrisas light...

Ella: y el almidón de las caras de cartón...

Mi: el poliuretano inyectado de los peinados de goma!

Ella: y el decorado de museo, y todos parados como estatuas de sal

Mi: me hace maaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaal! no se puede hacer caprichito como de pendejas (de mierda) y patalear y NO IR?!

Ella: claro que se puede... pero después toca aguantar los reclamos y esos no van dirigidos a la caprichosita, y hay que bancarse el discurso, la catarsis y, además, que te cuenten todo el evento y todo lo que te perdiste

Mi: la cara de ojete es lo peor. Pero el edulcorante de la sonrisa que tengo que poner yo, no me lo banco...

Ella: ojalá fuera sólo la sonrisa... también tenés que comentar sobre el vestidito de Juanita, el nuevo novio de Pepita, la cirugía de Marieta y la casa del country de Luisita
Ella: Tenés que estar en pose y disimular el dolor de cintura, tratar de que no se te corra el maquillaje, y que los chicos no desarmen el vip. Todo eso sin levantar la voz, por supuesto

Mi: un vip!? sos muy top... yo hablaba de asados interminables, o té y masitas que sólo se bajan con una patada de un burro... cosas más de barrio, compromisos familiares, ponele

Ella: eso a Ella no le pasa... de familia somos los que somos y punto. El tema son los extras, viste? con o sin vip, pero esos casos en los que te sentís sapo de otro pozo... No a todos les parecen deliciosos los errores.

Mi: como un videoclip lleno de maniquíes? qué horror! si al menos estuviesen desnudos...

Ella: si estuviesen desnudos les veríamos las marcas del botox y el metacrilato. Ella no nació para princesa, nena... no podría ir con cara de pelotuda de evento en evento. Definitivamente no tengo sangre azul en las venas.

Mi: Sangre azul... de Blue Curacao

Ella: Claro... por eso no es azul la de Ella... Prefiero un fernet.

viernes, 8 de octubre de 2010

Lost

Vía Facebook, el fin de semana... "Lo acepto. cuando no se me ocurre qué hacer, seguro se me ocurre qué deshacer..."

Ella: ya te la estás agarrando con las camas revueltas...

Mi: o con el calzado...

Ella: o con el horno...

Mi: o la televisión, ponele...


Ella: o con las puertas abiertas...

Mi: o las tazas sucias sobre la mesa...

Ella: o con dejar tooooodas las cosas del desayuno sobre la mesada...

Mi: o con dejarlas en la mesa de luz...

Ella: o la cucharita adentro del frasco de mermelada, adentro de la heladera...

Mi: o con las cosas fuera de lugar en la heladera!

Ella: o con el shampoo destapado en la bañera...

Mi: o con el rollo de papel higiénico mojado adentro del bidet…

Ella: o la toalla húmeda arrugada en el palo de la cortina del baño...

Mi: o con el cable enredado de la afeitadora...

Ella: o el dentífrico destapado y presionado por la mitad...

Mi: o los calzones tirados en el bidet!!!!!!!

Ella: o los dedos negros marcados en la puerta del baño luego de dos horas de haber leído el diario (en el baño, obvio)...

Mi: o el charquito que me moja los pies al entrar al baño, porque quedó goteando la ducha y salpicó afuera...

Ella: o las medias hechas "bollito" al costado de la cama...

Mi: o la cafetera chorreando sobre el tender...

Ella: o la remera llena de agujeros que tenés que lavar, tender, sacar del tender, planchar (o no), doblar y guardar, cuando que vos esa remera no la usarías ni para limpiar los vidrios...

Mi: o la camisa nueva (no tuya, obvio) que se manchó con el café de la cafetera que chorreó sobre el tender... y la sonrisa de "todo bien".

Ella: o la camisa (tuya, obvio) que se arruga dentro del placard cuando guardan, por una vez en su vida, el jean que usaron la semana pasada...

Mi: o con todo el resto de lo que estaba en el tender cuando, por una /puta/ vez en la vida, "guardan" todo porque vienen visitas... que se te caerá encima más tarde cuando busques la camisa nueva (tuya, obvio) para plancharla para mañana...

Ella: o con el control remoto de la tele y/o de la compu y/o del apple TV y/o del home theatre y/o del aire acondicionado, ponele.

Mi: o el "puj pujjjj pupupupupuuuu puuuujjjjjj" del nuevo jueguito que tiene la compu... (mientras intentás escribir, o hablar, o dormir, o dormir a los hijos, o ver la película, o pensar en algo)

Ella: o los auriculares en las orejas cuando tratás de decir algo...

Mi: o con cualquier cosa en la cabeza cuando intentás agendar un evento, una cita con un médico (que probablemente ni
sea para vos), o coordinar la mañana de mañana (y que, por no haber podido interceptar tu propuesta, será caótica y malhumorada)...

Ella: o la respuesta automática si, si, si... a cualquier cosa que le digas, cosa que, por supuesto, jamás recordarán porque no lo escucharon nunca...

Mi: o la cara de culo del momento en el que se enteran que sí tienen que hacer eso a lo que dijeron que sí en automático...

Ella: o la cara de sorpresa por la novedad, porque recién la escuchan...

Mi: lo que no es novedad es que, viendo las camas revueltas, me dan ganas de deshacer el camino que me trajo hasta acá, patear todo lo que quedó tirado fuera de su lugar, y ser sola un rato!!





Lost en Youtube.

Desperate housewives

El otro día leí una nota en la que comentaban que Doña Petrona había elaborado un plan para que la mujer se organizara de manera tal que al cabo del día hubiera dado vuelta la casa y todo funcionara como una orquesta. TE-RRI-BLE!!! (Leela, no tiene desperdicio). Aunque quizás funcionara en esa época, si Ella tuviera que hacer tooooooooooooooooodo eso ahora y además trabajar 9 horas y viajar 3 necesitaría días de 48.

El punto es que la única forma que encuentro para que la casa “corra sobre rieles” es ser el director de esa orquesta y eso me cuesta, además de una bronca bárbara, alguna que otra discusión semanal, cruce de miraditas de “mamá está loca” y la pregunta de “para qué me casé”. Suerte que por lo menos esa respuesta la encontramos seguidito…

Puede ser que esté loca como piensan, puede ser que sea TOC como dicen, pero mis pequeñas obsesiones cotidianas me sirven para reemplazar al robot que imaginaba Doña Petrona. Y así, les hago guardar la ropa para lavar en bolsas diferentes según se trate de ropa de niños, de ropa blanca, delicada, negra, de color, o de cocina. Cuando lo hago, no puedo evitar recordar que me río de tus cubiertos ordenaditos tenedor con tenedor, cucharita con cucharita, cuchara sin cucharón. Estaremos CLA-SI-FI-CA-DAS? Y tengo un pizarrón en la cocina con el listado de comidas para asegurarme de que coman carne, cereales, verduras y pescado en su justa medida y armoniosamente. Casi como tus esquemas semanales para organizar tus comidas, las de él y las de la pequeña-Mi incluyendo vianda, desayuno, merienda y alacena del laburo. Seremos MA-NI-A-CAS? Y en el armario de los productos de limpieza hay una lista de stock con lo que hay y lo que falta para que sea más fácil organizar la lista del super. Igual que tu alacena de los envases cerrados separados de los envases abiertos. Y en casa los juguetes se guardan cada uno en su caja: los autitos con los autitos, los rompecabezas con los rompecabezas, los ladrillitos con los ladrillitos. Y las medias en el cajón de las medias, y las remeras en el estante de cada quién, y el azúcar lejos del jabón y la lavandina fuera del alcance de los niños. Así y todo, no es tan terrible como tus perfumes: los de verano separados de los de invierno, los altos atrás, los bajitos, adelante. Disculpame pero eso para Ella es too much, a pesar de que compartimos la terrible chifladura de ordenar en las billeteras “cada San Martín con su San Martín”.

Todo eso es el hazmereir de unos cuantos y el hazmellorar de Ella, pero la ropa está lavada, la comida preparada sin repetir y sin soplar, nunca se me pierde un billete y las compras se hacen en un periquete (por Internet, obvio).

Claro, eso revienta. Algún día revienta. Porque Ella es obsesiva, pero no es una máquina. Y cuando explota, salpica. Cuidado, algún culpable va a sangrar.


Desperate housewives en youtube.

viernes, 3 de septiembre de 2010

...y el bigote nos amontona...

Bigote de hecho o de derecho? Poder o competencia? Mostacho o bozo? He ahí el dilema. Uno no elige a un jefe, generalmente, no? Si lo podés elegir, quizás ya no sea TAN jefe. Lo que sí podés elegir es con quién compartir el jefe. Digo, dentro de un equipo de trabajo con un mismo jefe, tendremos al chupamedias, al ortiva, al que se rasca, al que siempre le dan el aumento, al que labura y no lo reconocen, al que sabe más que el jefe y nunca lo van a ascender y otros. Bueno, entre esos, uno elige con quién criticar al jefe, con quién ir depilando ese bigote de facto. A veces uno elige por afinidad, otras veces por antigüedad, otras por sexo, otras por vecindad de escritorio y esta vez por exilio. Por algún motivo nos amontonaron del otro lado del piso, lejos de la bigotuda, no tanto como para no sentir su taconeo 42, pero lo suficiente como para poder subir el volumen de la música, compartir un almuerzo, el mate y no saber ni jota del trabajo de la otra. Después de todo, no está tan mal, no?

Al fin y al cabo quién no tiene un bigotudo o bigotuda en su haber. Lo que nunca me imaginé después de tanta militancia de base contra el autoritarismo, era que Ella le iba a terminar agradeciendo a un bigote haber conocido a Mi amiga.

La empresa nos contrata...

Vía Facebook, la otra tarde..."Todos tenemos, al menos, un bigotudo en el reparto. Mejor que sea tu jefe y no tu marido".

Mi: un bigotudo, un vigilante, un botón, un rompehuevos, un moralino, un cuadrado, un ... se entiende?


Ella: El problema no es la portación del bigote sino el uso indiscriminado que de él hace el portador.

Mi: tiene licencia para portar bigote, don? 


Ella: Mire, es una herencia. Mi madre tenía, y ya de pequeño me demostró el buen uso. Es de buen hijo respetar las enseñanzas maternas.


Mi: Por favor, ponga ese bigote sobre la mesa.


Ella: Pídame otra cosa, lo que quiera, pero por favor, no me pida el bigote. Es lo mejorcito que tengo... sin él me siento nadie. El bigote me respalda, por lo menos, cuando me insultan, no lo hacen en mi cara.


Mi: Alto! Suelte el bigote o disparo! De qué se ríe? Acaso el bigote le da esa impunidad????


Ella: Dispare si quiere. Pero no entrego el bigote. Es mi arma. Me da poder. Quizás hasta repela su bala. No sabe las cosas que ha repelido a golpe de vista nomás.


Mi: Bigote al suelo, tagarnas! Ese bigote se autodestruirá en diez, nueve, ocho, siete...


Ella: Ahora que la miro bien... usted no trabaja conmigo? Tiemble entonces, carajo... y deje de contar. Ahora cuento yo. Diez, nueve, ocho, siete... y no se confunda... es un bigote "autoayuda"... con él me siento en un baile de máscaras. El oculta todo lo que soy, él impone, él manda. Yo obedezco. Soy un sirviente de mi bigote. Pero él me hace feliz, me posee y yo me dejo poseer.


Mi: Dale, amor... sacate el bigote, prestámelo un rato... juguemos a intercambiarnos los roles!


Ella: De ninguna manera... yo no sabría jugar a ser vos. No sé divertirme. No sé cómo hacer para no vigilar. Lo mío es estar a salvo detrás del personaje.


Mi: todosssssssss (palmas) a mover el bigoteeeeeeeee!


Ella: No nos estamos entendiendo... no se me mueve ni un pelo del bigote. Mi bigote reprime, no suma adeptos. Intimida, no festeja.


Mi:



Bigote pa'rriba



Bigote pa'bajo



Mueveeeeeeelbigoteeeee



Bigote largo



Bigote corto



...



El bigote es mío y no se queja, un bigote que intimida y no festeja!


Ella: Seguís sin entender. El bigote es mío, mío, mío. Es lo único que tengo.


Mi: dale, lazy town... AFEITAMELAAAAAA


Ella: Jamás. Mi bigote crecerá y crecerá. Se hará fuerte, fornido, espeso. Es la autoridad. Es el imperio.