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viernes, 1 de julio de 2011

Re: Nada es para siempre

Qué querés que te diga!? Yo soy como tu abuela, a Mi me encantan las mudanzas!
Me rompen las bolas, obvio. Odio embalar, odio el orden al que estás obligada cuando sos obse como yo… Pero, le saco provecho y tiro – tiro – tiro. Tiro todo, bah. Y, ponele, cuando pasado mañana esté en mi escritorio nuevo, no va a haber nada de todo lo que ahora se esconde por debajo del actual (una caja vacía, por las dudas, con 37 bolsas de papel madera de diferentes tamaños /también vacías / también por las dudas/ al repedo, dos resmas de papel continuo del año del toor, un masajeador de pies (¿?), mi cesto y el cesto del pibe que se fue la semana pasada…), gracia’dio!
Lo de mover muebles, bueno… acá es complicado. Eso sí, viste mi corcho de 1,20 x 1,20? Bueno, una vez por semana le cambio las fotos, mínimo se las cambio de lugar. Y, una vez cada tanto (cada bimestre, ponele) muevo la pc y el teléfono. Un poco para que los que se sientan por detrás de mí descansen de mirarme la pantalla y espiarme el Facebook o el YouPorn, ejem.
Así que, como verás, a Mi no me pone tan de malhumor como a vos la noticia. Además, poseo un abultado cv especializado en mudanzas. Fiel a mis ancestros gitanos, cada vencimiento de contrato levanto campamento y sigo. Tengo la sensación de que eso renueva energías, limpia un poco la vista, despeja de recuerdos que no siempre son los mejores a la rutina, qué sé yo! Soy culo inquieto!! Es casi el único deporte que practico, el de cansarme cíclicamente del orden de las cosas… además de romperle las bolas a Mi marido, porsupu. Sobre todo porque él es quién levanta las 74 cajas numeradas que contienen los libros ordenados por autor, ordenados alfabéticamente.
Cargo con 7 mudanzas en los últimos 11 años. Hacé la cuenta! (sí, en algunos casos perdí depósitos por rescindir el contrato)
Bueno, nena, ánimo… vuelve la columna, era hora. Estaba siendo tiempo de aflojar un poco con el cotorrerío, no? Me estaba pareciendo que mucha gente ya casi no trabajaba por escucharnos reír, carcajear, cantar, chusmear…
Dale, cambiá la cara… Ya fue!

Nada es para siempre

Te llamó Bigote???? Otra vez van a “reacomodar” el piso. Es por los jefes nuevos. Uno quiere vista al mar y otro a la montaña. Uno sol de mañana, otro de tarde. Parecen arbolitos en proceso de fotosíntesis. Son todos vegetales, inútiles para todo propósito en una oficina que no sea el decorativo. Supongo que Carmela se habrá hecho un curso de botánica en estos días. Esta mañana llegué y tenía cuatro canastos rodeando el escritorio. Los apilé y los cambié de lugar puteada al viento de por medio. Lo que menos me imaginé es que eran para Ella. Para mudarme necesito preparación mental y apoyo psicológico.
A Ella le gusta cambiar, pero cuando Ella quiere, no cuando la obligan, eh? Esta rotación me cayó mal. Es un mero revuelo de escritorios que me recuerda a la abuela. Cuando llegabas sin avisar siempre estaba moviendo los muebles, cambiaba el lugar de los sillones, la mesa, el tocadiscos, la tele (de tubo, blanco y negro y sin control remoto en mesita de rueditas… estoy mayor, lo sé). Aún escucho al abuelo gritando por llevarse la cama por delante o hacerse un huevo en la pierna con la mesita ratona…
Mudarse no es para cualquiera. Debería haber una carrera universitaria. Licenciatura en mudanzas, corrimientos y afines, ponele. Serán necesarias materias de corte financiero que permitan evaluar la conveniencia de pagarle a una mudadora o aguantar a tu suegra revisándote los cajones con la excusa de ayudar. Debería incluir matemática I y II orientando los ejercicios a sumas algebraicas del tipo {2 juegos de platos [(a+b)-(c+d)]}, donde ‘a’ son los de uso diario y ‘b’ los del juego de casamiento (que nunca usaste), ‘c’ los que vas a tirar porque son horribles y ‘d’ los que vas a romper embalando.
Ayudaría algo de historia con foco en los antecedentes del tema. Los indios nómades, por ejemplo. Y no estaría demás contar con materias de psicología para superar los recuerdos y no echarle la culpa a tu marido por los kilos que acumulaste desde las fotos del viaje de luna de miel hasta hoy.
Una optativa podría ser derecho, con material que permita enfrentar un juicio de divorcio por haber encontrado entre las cosas de tu pareja objetos de su ex. En algunos casos, puede llegar a ser necesaria una argumentación en defensa propia por el cargo de asesinato agravado por el vínculo si resulta que lo acuchillaste porque su ex tenía un lomazo y vos con estos rollos y envolviendo adornos en papel de diario.
Pensándolo bien, no sé si Ella llegaría a graduarse.
Te dejo nena, tengo que empezar a hacer las valijas. Parece que a partir de la semana que viene vuelve la columna entre Ella & Mi.
Y bue… Nada es para siempre.

viernes, 10 de junio de 2011

Re: Trabajamos para que usted nos elija

Ya sé que conseguiste, eh? Pero te lo aclaro igual… un poco por catársis, otro poco por… también.
Quiero que sepas que si no hay hojas generalmente se las podés pedir a Analía Zafrán Manoff, la secretaria de Dirección. Se supone que está dentro de sus tareas la confección del listado de cosas de librerías que amigo McCannudo después pide para nunca darte. Además, en teoría, maneja el botiquín, carga las vacaciones, pide los adelantos de sueldo, agenda reuniones, hace café, carga viáticos y viajes, reserva hoteles, organiza los comité, gestiona el uso del proyector y la sala de conferencias, paga su tarjeta de crédito y responde estados en facebook.
O sea, usualmente la ves conectada al sus redes sociales, obvio. Pero si la llamás a su interno no te atiende. Después te dice que vió tu llamado entrante pero no te atendió porque ‘estaba transfiriendo llamados a un audio’. A veces, con suerte, te atiende pero no te puede ayudar porque no está en su escritorio, aunque tenga derivado su teléfono al celular… y escuchás de fondo una voz suave que pide ‘ahora lentamente rotamos a vriksha-ásana’ y te das cuenta que está haciendo yoga mientras a vos no te acreditaron el aguinaldo, #ponele.
Acá, te aviso, no le cae bien ni a Carmela, ni a Bigote, ni mucho menos a Mariana. Es que Ana es morocha, flaquita, divina, fashion, siempre elegante pero sexy, nunca una lechuga entre los dientes… Mirá cómo será que jamás le ves repetir los zapatos! Está bien que la ves poco, no? Pero o es hija de Ricky Sarkany o vive en un monoambiente y come sólo fideos para poder pagar las 233mil cajas de stilettos que posee. Tiene carita de mosquita muerta. Y el lomo de un leopardo. Tremenda combinetta! Su escote es de lo más mirados por Adolfo. Su culo, de los más criticados por Fulanita.
Igual, todo le chupa un huevo. Siempre responde a las miradas con una sonrisita suave, la misma que le enseñaron en el curso de ‘resolución de conflictos menores’ al que asistió antes volverse secretaria. Todo. Como a la gran mayoría acá.
Para qué querías las hojas? Tenés algún documento que te tenga que firmar el Director?? Ya conseguiste imprimirlo?
Ahora intentá encontrarla a Analía para poder alcanzarle la carpetita en la que tu documento va a descansar hasta que ella se digne a hacerselo firmar… y esperá sentada. En su escritorio podés, total ahora salió a almorzar.

Trabajamos para que usted nos elija

Ya sé que hoy no venís, eh? Pero te lo cuento igual. Un poco por solidaridad, para que no te pase a vos, y otro poco por catarsis.
Viste que las impresoras imprimen, básicamente, si están enchufadas a un toma con corriente, están encendidas, tienen papel y tóner. Enchufarla y prenderla, son cosas que puede hacer cualquier hijo de vecino, hasta Fulanita. Ahora bien, que tengan papel y tóner ya es cosa seria. Ese tipo de insumos son recurso escaso no sólo en el piso, sino en el edificio. El que tiene una resma se vuelve algo así como el dueño de la pelota, o la novia del último soltero lindo, inteligente y con plata.
Esta mañana no había ninguna A4 en ningún escritorio y a cada uno que le preguntaba me mandaban a ver a McCann, el tipo de Servicios Generales. Eso y mandarme a la mier(piiiii) es lo mismo. Junté fuerzas, hice tres respiraciones profundas y bajé seis pisos por escalera haciendo “ommmmm”. Cuando entro a su oficina no puedo evitar preguntarme por qué tiene tanta cara de ají en vinagre vencido. Después de saludarlo y obtener por respuesta un frunce de labios cual estreñido sin Activia, también me pregunto para qué bajé por escalera haciendo “ommmmm” si de todas formas su existencia me violenta.
A la consulta de “Hola Cristian, tendrás hojas para la impresora”, sigue la misma respuesta que a cualquier otra pregunta sobre disponibilidad de insumos. O sobre si puede hacerte un favor. O si sabe sobre algo. O sobre alguien. O sobre si la puso en los últimos diez años. “NO”. Siempre “NO”. Ella se quedó mirando un par de segundos, como esperando algo más. No sé… que me dijera que volviera en una hora o dos que trataba de conseguir. Pero no. Sin mover su osamenta del escritorio el pibe te mira por arriba de los anteojitos y te interpela con la vista a ver si tenés alguna otra pregunta en el bolsillo para que pueda responderte que NO y satisfacer su resentimiento con alta repugnancia.
Subí por escalera los seis pisos que nos separan, pero esta vez para canalizar la bronca. El punto es que Ella seguía sin papel. Y lo importante no era la presentación que tenía que preparar sino el hecho de saber que no había papel y que no lo podía conseguir. Aunque no tuviera nada para imprimir, eh? Cuestión de honor.
Me fui hasta la fotocopiadora del subsuelo y, como quien no quiere la cosa, le pedí al pelado del centro de copiado ‘un piloncito a devolver en breve’ y me hice de una veintena de hojas 29,7 x 21. Orgullosa de mi adquisición entro al piso y la miro triunfal a Bigote, como diciendo que no nació aún McCannUDO que pueda conmigo. Me doy vuelta y, al lado de la impresora hay una caja con ocho resmas ocho. Antes de que pudiera reaccionar se acerca M&M para aclarar que, por suerte, como es amiga de Carmela, tiene buena llegada con Cristian McCannUDO, y que pudo conseguir papel para varios días… “porque si no me ocupo yo, acá nadie hace nada”.
Ella se acordó de Papillón (1). Leíste el libro?

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(1)
"He recibido el estuche. Es un tubo de aluminio, maravillosamente pulido, que se abre
desenroscándolo por la mitad. Tiene una parte macho y una parte hembra. Contiene cinco mil
quinientos francos en billetes nuevos. Cuando me lo entregan, beso ese trozo de tubo de seis
centímetros de longitud, grueso como el pulgar; sí, lo beso antes de metérmelo en el ano. Respiro
hondo para que me suba hasta el colon. Es mi caja de caudales. Pueden dejarme en pelotas,
hacerme separar las piernas, hacerme toser, doblarme, que no podrán saber si tengo algo. Ha subido
muy arriba en el intestino grueso. Forma parte de mí mismo. Es mi vida, mi libertad lo que llevo dentro
de mí... el camino de la venganza. ¡Porque pienso vengarme! Es más, sólo pienso en eso".
PAPILLON, de HENRY CHARRIERE

viernes, 27 de mayo de 2011

Re: Arroz con leche

En cambio Ella sí sabe tejer. Y teje muy bien. Dos agujas. Crochet. Telar. No sólo eso, a Ella le encanta tejer. Es, como te diría… el momento zen en mi haber. Lo que odio es coser. Y bordar ni te cuento.
Cuando terminé el colegio primario y logré aprobar “Labores y Manualidades” bordando en punto yerba cuatro individuales, le declaré la guerra personal al costurero. Aún recuerdo las palabras de la Hermana Manuela diciendo “Hija, Dios nos ha dado un rol en el mundo, nos toca con abnegación aceptar y bordar. Así de inútil no serás buena esposa ni buena madre”.
Desde ese día no he vuelto a agarrar una aguja de coser ni para pegar un botón. No sólo como cuestión de principios, sino porque además, me quedan torcidos. O flojos y colgando. O tan apretados que no puedo pasar el ojal.
Durante años he pegado ruedos con plasticola y levantado dobladillos con abrochadora. Ella ha buscado marido que supiera coser y ha llegado a la oficina con el botón en la mano para que alguna compañera de trabajo solucionara el inconveniente. Madre y hermana han resuelto los conflictos restantes.
Así hasta que viene la notita del colegio diciendo que tienen que llevar un pañuelo celeste para el cuello. En el 2011 esas cosas se compran. Negocio de boludeces de moda, cotillones, casas de uniformes… Nada. Y bueno… mercería. Tafeta doble ancho, medio metro. El marido de Ella sabe coser y lo puede resolver en dos minutos.
Salvo que se enferme. Y hombre enfermo no sirve para nada. Menos para coser.
Vos qué hiciste el domingo? Ella cosió un pañuelo celeste.
Puteando en arameo me reencontré con el costurero previo té de Tilo.
Tela doble ancho, hay que coser tres lados, dar vuelta, planchar. Metro y medio de punto atrás. Usé la hebra bien larga y me retumbaban las religiosas palabras en el cerebro: “Hija, esa es la hebra de María Hidalgo, que se cosió toda la camisa y le sobró algo”. Y cuando terminé, no rematé, hice un lindo nudito, Hermana Manuela. De rebelde, nomás. Y lo planché. Pero en el colegio no me enseñaron a planchar y lo quemé. Ella no sabía cómo se achicharraba la tafeta. Ahora lo sabe.
Y bueno… igual que vos, descosí el metro y medio de punto atrás cual Penélope y, aprovechando el famoso doble ancho, corté un cuadrado por el centro de la tela. Dos metros de dobladillo. Menos mal que me tomé el tilo.
Si supiera a dónde está la Hermana Manuela iría a contarle que ha cumplido su misión. Ella pensó que jamás en la vida iba a volver a usar una aguja. Pero el amor de madre pudo más. Esta oveja descarriada, treinta años después, supo cortar, vainillar, coser punto atrás sin enredar y hacer dobladillo sin que se note la puntada del otro lado. Gracias Hermana, eh? Igual, aquello de inútil no me gusto.

Arroz con leche...

Te digo algo? Tengo limitaciones. Debo admitirlo. No soy tan perfecta como a Mi me parecía, creo.
No sé coser, no me gusta bordar… malísimo. No sé tejer!!!
Estuve intentando arrancar una bufanda. No está re de moda andar con algo tejido de tu propia producción?!
Bueno…
Elegí dos agujas n° 5. Puse los puntos. Puse 20. Hice 15 vueltas de punto arroz. Malísimo. 20 de ancho era como para una de las Barbies de mini-Mi. Destejí.
Puse los puntos. Puse 75. Hice 3 vueltas de punto arroz. Horrible. 215 ‘derecho, revés’... Un dolor de huevos! Además, ahora quedó tan ancha que no pasé de esa 3° vuelta. Estuve pensando en destejer y cambiar a agujas n° 14. Pero pensé tanto que me aburrí. Y abandoné.
Quién sabe cuándo la retome, no?
Probablemente dentro de dos inviernos la encuentre en el placard y me den lástima los 320 pesos que invertí en la lana de oveja natural, artesanal, hilada a mano con cinta de seda y otra vez desteja para cambiar el plan.
O sea, tengo el síndrome Penélope. Y jamás de los jamases termino el tejido. No hay nada más que un morral de hilo hecho a crochet de cuando tenía 15 años y frecuentaba las ferias hippies en mi haber. Ni te cuento la cantidad de ropa que he recortado en raptos de falsa diseñadora de indumentaria que así quedó, hasta que fue a parar al tacho de los trapos para limpiar los vidrios, eh?
Cada vez que me toca coser un botón, descubro que soy pésima. Sobre todo en calcular la cantidad de hilo necesario. Empiezo quedándome 'corta'. Y no llego a poder pasar la aguja para el otro lado para rematar ni hacer el nudo. Sólo queda cortar, descoser y volver a comenzar. Ahí es cuando me quedo ‘larga’ y cuando quiero pinchar por 2° vez noto que tengo 90 cm de hilo enredado y me queda un nudo. Otra vez a cortar, descoser y pedir ayuda.
Obvio, lo bueno de padecer estas frustraciones en el 2011 es que los maridos hace unos años varios que vienen programados correctamente. El mío, por suerte, no sólo plancha camisas sino que cose botones (y elige los tamaños correctos, no como yo que le he puesto al guardapolvo de sala verde un botón de montgomery).
Bueno, che, me dedico a lo mío y punto. Y de última, para que lo anoten mis abuelas: casarme ya me casé.
Ahora… para ir a jugar yo sé abrir la puerta, eh?

viernes, 22 de abril de 2011

Re: Desayunan hoy con la señora...

Bueh, la verdad? Era lo que nos faltaba… pero no. No tuve aún el placer (ironíaaaa) de verle la Carmela… digo, la cara a Carmela!
Es que estuve ocupadísima ayudando a la gente de Compras. Por qué? Por qué si son tres personas en el equipo? Bueno, porque dos de ellos estaban preparando un informe que había pedido el Director, y el otro... es Adolfo.
No sé si sabías, pero Adolfo es contador. Entendés? No es administrativo raso, él tiene título universitario. Entonces él no sella, no abrocha, no saca fotocopias, no atiende llamados, no deriva el interno, no responde mails, no viene antes de las 12:30, no se va después de las 17, no viaja en bondi, no come de tupper, no come de delivery, no va a las fiestas de la empresa, no sella, ni abrocha, ni saca fotocopias. Ah, ya lo había dicho, no? Ok. Es que no saca fotocopias, ni sella, ni abrocha… así que me llamaron para que lo hiciera por él.
Pasa que estudió mucho, viste? Y aunque no es EL contador de la compañía, se siente así muchas veces. Habla de los intereses corporativos en primera persona, te cuenta cómo vamos y lo bien que nos fue este trimestre con entusiasmo. Cuando llega, al mediodía siempre, camina lento entre los escritorios de los demás, como si le chupara un reverendo huevo que todos lo veamos llegando tarde y saluda de parado. A ellos les estira la mano en diagonal, obligándolos a permanecer sentados. A nosotras, en cambio, nos sostiene firmemente del hombro y nos relojea el escote. Bah, se zambulle entre las tetas de la minita que apretuje contra la silla para agacharse lenta, muy lentamente, a darle un beso y volver a mirar. Cómo andamos? Vamos bien? Pregunta exigida en su saludo, para dejarte en claro que él es Accionista.
Así, pues, tiene siempre a mano una tarea más importante, más a la altura de sus conocimientos y su formación, que le evita las pequeñeces tales como foliar carpetas, certificar firmas, imprimir documentos y retirar correspondencia. Y, para no ser menos, pide ayuda a sus subordinados mentales. Te chista desde lejos y te pide una manito. Y no dice ni por favor ni gracias, ni te da chances a rechazar la tarea. Él, simplemente, la asigna.
Me pasé la mañana, mientras vos cortabas el café con el cianuro y mojabas allí las medialunas, poniéndole tinta a las almohadillas de los sellos y ganchitos a los cuatro diferentes tamaños de abrochadora que tiene Compras.
El tipo es un reverendo pelotudo. Pero un pelotudo muy vivo. Mientras vos te atragantabas con la inutilidad y yo con la soberbia, él miraba las mejores jugadas del San Martín – Once Caldas del martes.
Es que en todos lados hay gente así. Responden a un prototipo. Sabelo, es como una novela. Todos tenemos un papel en esta historia…
Por suerte a vos y a Mi nos tocaron los protagónicos!

Desayunan hoy con la señora...

Te enteraste o seguís adentro del tupper? Por las dudas Ella te cuenta igual. Ya tenemos nuevo gerente. Carmela. Nos quejábamos de Bigote??? Ja!!! Creo que a partir de hoy puede llegar a ser la mejor amiga de Ella.
Viene de otra empresa del grupo. Dicen las malas lenguas que se la sacaron de encima porque estaba más al pedo que guardabarro de lancha y vino a parar acá porque es amiga del Director. Escuchate esto: si Carmela es una inútil y no hace nada, le va a pedir cosas a los jefes, entre ellos a Bigote. Y Bigote, que no es una inútil sino una inepta, a quién pensás que le va a pedir las cosas? Acertaste: a Ella&Mi.
Fui al desayuno de presentación. Café, té, medialunas y cianuro espumoso. Habla con un tono de voz muy bajo, pero como si lo hiciera adrede para que nos esforcemos por escuchar. Lo primero que dijo fue que su despacho va a estar siempre abierto para conversar y recibir propuestas y que no va a tolerar quejas de ningún tipo. "Señor, sí, señor". Aceptará pedidos de aumento? Te juro que ya sus primeras palabras me dieron motivo para un piquete. También dijo que le gusta que le respondan rápidamente cuando pregunta algo, porque si pregunta es porque lo necesita y que si no lo necesitara no preguntaría… AJAJAJAJAJAJAJA!!! Estoy esperando que le caiga un mail a Bigote, eh? No creo que se vayan a llevar bien.
Carmela es… cómo te puedo decir…? Cuando la conocí pensé que era Nina Pelozo con veinte kilos menos, teñida de colorado y con la ropa de Moni Argento. Es fea y petisa. Usa ropa ca-rí-si-ma muy mal combinada. Es casada y tiene hijos. Te habla y no te mira a los ojos. Siempre es mucho más interesante que vos lo que tiene en su BlackBerry.
Mandó a sacar de su cucha todas las bibliotecas que tenía el gerente anterior menos una chiquita de dos estantes. Le dijo a Macanudo, el tipo de servicios generales, que no necesita nada, que ella es una ave de paso y que poner fotos y otras “sensiblerías” te anclan en un lugar. Le voy a mirar las manos a ver si tiene el anillo de Grondona con el “Todo pasa”. Te juro que con todos estos antecedentes Ella desea fervientemente que sea un ave de paso, por ahora me parece un cuervo, espero que no sea el Ave Fenix, no quisiera verla en el organigrama en la próxima reestructuración.

viernes, 1 de abril de 2011

RE: Consumida...

Estoy pensando que tenés razón. La ausencia de anticonceptivos te está afectando. Vos le estás pidiendo a ELLA que te acompañe al shopping? AL SHOPPING???!!!! Ella odia el shopping. Odia el oxígeno controlado, la temperatura acorde, los olores amalgamados, la música cuidadosamente estudiada a volumen testeado en laboratorio. Ella odia las promotoras que te ofrecen perfume en cartón en la puerta de las perfumerías, los chicos llorando o haciendo caprichos, colgados de las madres que pasean hace dos horas y fracción sin reparar en lo aburridos que ellos están. Ella odia la polución de negocios superiluminados y aromatizados que me marean. Artículos de decoración al lado de los zapatos, que están al lado de la librería, que está al lado de la cafetería, que está al lado de la perfumería, que está al lado de la casa de artículos para el baño, que está al lado de… AHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!! No me puedo concentrar en lo que tengo que comprar. Nunca entiendo los mapas que te dicen “usted está aquí” y te señalan que el lugar al que querés ir está en otro piso, en la otra punta del mapa. Siempre en la otra punta del mapa, nunca está al lado tuyo.
Y mucho menos voy a las grandes tiendas, eh? Esas en las que todo está revuelto, los talles mezclados y encontrás velas en la juguetería, y paquetes de calzoncillos entre los vasos. Esas en las que tenés que agarrar cinco talles diferentes para probarte porque nadie te alcanza “un número más” cuando el que te estás probando te devuelve un matambre en el espejo.
Tampoco soporto el patio de comidas, eh? Cola para pagar lo que vas a pedir, luego cola para que te entreguen lo que pagaste y luego, para sentarte a comer, peregrinación con cara de víctima entre las mesas que ya están todas ocupadas por señoras inescrupulosas que depositaron una bolsa en cada silla mientras su coequiper de shopping compra la comida.
Ella nació en un barrio y extraña la vendedora del negocio de ropa que ya conocía tu talle. Ella extraña ese lugar donde comprabas algo que te gustaba y que después no lo tenía puesto medio bondi cuando ibas a trabajar. Ella añora el bazar en el que podías reponer el vaso que se te rompió cuatro años después de haberlo comprado. Y también, la librería en la que el vendedor te recomendaba un libro porque lo había leído, no porque tenía premio en la venta.
No podemos ir a los negocios de la avenida cerca de casa? A Ella también le gusta comprarse ropa y demás, pero que me presten atención, que se dediquen a mí y que no asalten mis cinco sentidos, que no me digan que me veo divina cuando estuve no menos de quince minutos para poder subir el cierre del pantalón para Barbies y que es el más grande que tienen.
Sin los chicos, no? No quiero a nadie colgado de mis piernas pidiendo hamburguesas en cajita feliz con juguete ‘berretaabultamugredelbauldeloschiches’, cine pochoclero o infames y ruidosos jueguitos electrónicos come dinero.
Dale, vayamos a otro lado. Después Ella invita el café. En la confitería de la esquina... tendrán 2x1 o descuento con tarjeta?

Consumida...

Che, nena…  tengo que comprarme zapatos. Y abrigo. Algo de ropa interior, también.
De paso, tendría que aprovechar y comprarle algún libro a mi vieja que cumple la semana que viene. Y, ya que estamos, pasar por la perfumería a reponer rimel y rubor.
Indudablemente el lugar para hacer todo eso, y más, es el shopping. De los de barrio a los más top, sin escalas.
Y, tengo que confesarte: ODIO LOS SHOPPINGS. Bah, el lugar en sí no me disgusta tanto. No voy a venir ahora a intentar convencerte de que no me gusta gastar  o que no me gusta comprar ropa. Bullshit!
Lo que yo odio, con todo Mi ser, es la acumulación de gente. Gente que va a tomar un cafecito, gente que va al cine, gente que busca estacionar un rato el auto… Mucha gente que quiere almorzar en bandeja marrón y con cubiertos de plástico; gente que quiere aprovechar cada día más!
Y aunque me cueste reconocerlo, detesto el imán que logra que, una vez adentro, no pueda salir sin  haber realizado (al menos) tres de todas estas desagradables acciones de autómata alienado.
Ni hablar si, cuando llegue a la casa de zapatos, hay algún inoportuno 2x1. Allí sólo se respira histeria comparable a un recital de Luis Miguel. Corrés riesgo de ser arañada por la portadora de la sandalia del pie contrario al que vos tenés en la mano.
Las vendedoras de los locales donde quiera conseguir campera me van a mirar de reojo y hasta no sentir el olor al plástico de la Gold no van a mover ni un dedo por revisar el depósito en busca de un talle más (punto en el que todas, a menos que sea de corpiño, nos sentimos unas vacas tristes dentro del probador – siempre reducido al extremo en espacio e iluminación-).
En la lencería no voy a encontrar nada sin push-up, ni empleadas que no me vayan a odiar por haber podido pagar el relleno de silicona intramuscular. Así que voy a comprarme seis pares de medias de pantalón sólo para no sentirme vacía.
Ya cansada de girar en círculos tramposos, mal señalizados, mientras intente llegar al baño antes de mearme encima me voy a acordar de entrar a la mega-librería. Ahí nadie va a saber el argumento de los best sellers, siquiera, ni escribirá correctamente “Hesse” en la pc. Por lo que “Más Respeto que Soy Tu Madre!” simplemente será un libro de un blog de Gasalla (?) y, misteriosamente, no va a haber ni un solo ejemplar de “Demian”, o “Siddharta”. Por suerte, las frase mágica funciona como un mantra: gracias, elijo y te aviso. Y de ahí a la caja, a hacer cola como en Farmacity. Te llevás 3 señaladores imantados por 2 pesos, por 50 centavos te mejoran la bolsa y te abrochan un ticket de cambio (que sólo realizan de martes a jueves por la mañana). Gracias por su compra.
Bueno, ahora con todas las bolsas encima voy a querer tomarme un cafécito para relajar… en bandeja de base combada (donde se vuelcan el 98,7% de los café y cortados). Pero tomar un café sola en un patio de comidas lleno es casi como un delito federal.
No me querés acompañar?

viernes, 11 de febrero de 2011

Re: El santo

Nena! Qué poca onda le ponés!! Vos no entendés, cada oportunidad de “festejar” siempre será bienvenida. Siempre. No te olvides que sin excusas los maridos no entienden demasiado qué hacés vestida de pocahontas!? o cómo fue que te volcaste la crema chantilly en los pezones?!
Así que: men-ta-li-za-te. San Valentín es un gordito medio balín, patrono de una fecha comercialísima. Pero es un golazo aprovechar el momento para dejar volar la imaginación. Eso y para fletar a los pibes a la casa de mamá.
Bueno, vos no podés, es cierto… Pero podés pagarles la cabalgata en pony por el cañón del Atuel, ponele, y aprovechar a full la hora de la siesta!
Podés, también, cocinar algunas galletitas románticas con forma de corazón. Y con muchos frutos secos afrodisíacos. Podés decorarte, vos misma, con glasé real… y hacerte flechas en el cuerpo indicando el camino de montaña...
Obvio que aplica una cata de tintos que lo ponga en onda. Pero no te zarpes descorchando o lo único que te va a hacer sentir son sus ronquidos. Quizás sea mejor salir a recorrer viñedos y perderse entre las hileras de parra. Ojo, la uva mancha.
Otra buena idea, para suplir a las famosísimas postales electrónicas, es hacerse un auto-book de fotos hot con el celular y enviárselo por mensaje de texto. Tené cuidado. Si tenés poca señal puede que demoren tanto en llegarle las imágenes que las termine recibiendo mañana o pasado, ya de vuelta, cuando esté intentando mostrarle a tu suegra lo lindos que salieron los chicos con la cordillera de fondo.
No hace falta, tampoco, que hagas una mega producción! No te preocupes. Simplemente con que consigas tentarlo y logres acumular festejo suficiente como para tirar hasta el feriado de carnaval alcanza. Y ahí sí, agarrar fuerte la serpentina y apretar el pomo!

El santo

Sí, sí... Ella está de vacaciones. No te escribo por trabajo, pero necesito un par de consejos.
Resulta que en Europa, vaya uno a saber por qué, alguien hizo santo a un tal Valentín y lo relacionó con el amor. Además, parece que era obispo, sacerdote o no se qué. No sé cuál era su vínculo con el amor en el siglo XIII o XIV, pero no voy a indagar mucho a ver si se entera la curia y tramitan ante el Vaticano que le retiren el título al pobre Valentín que hace siglos que lo usa. El título usa.
Tampoco sé cómo, este tipo que ni enterado debe estar, empezó a figurar con su nombre bajo estampas de Cupido. Parece ser que desde hace siglos los comerciantes tienen que rebuscárselas de alguna forma y corrieron la voz diciendo que el fulano era el santito del amor y otras yerbas. Y entre otras cosas, establecieron que su cumpleaños era el 14 de febrero. Ah? No era el cumpleaños? Y qué festejan?
Bueno. El punto es que en este páramo perdido en medio de la cordillera (por no decir en el culo del mundo), conocen al chabón, y el sábado acá le hacen la fiestita. Digo, al santito. Entonces, a la hora del mate, cada uno de los que estamos alojados en el complejo tenemos que hacer algo para sorprender a su pareja.
Ella tiene un dilema. O varios. Primero que a mi marido no le gustan las sorpresas y menos en público. Luego, con qué lo sorprendo? Me disfrazo de Cupido o de obispo? Le hago un regalo alusivo al lugar en el que estamos? Un osito de peluche tomando vino? Le bailo algo? Con todo lo que Ella comió y bebió en estos días lo ideal sería la danza del vientre...
SUGERIME ALGO POR FAVOR TE LO PIDOOOOOO!!!!!!!
Besos y gracias por adelantado.

viernes, 21 de enero de 2011

RE: Trabajás, te cansás... qué ganás?!

Estaba tan segura de que te iban a dejar el laburo de Ella… Es de resentida que lo hizo. Firmalo. Si te parece no hagas nada, total, cuando Bigote vuelva no se va a acordar ni de cuál era su escritorio. Va a armar una reunión "para ponerse en tema", sólo para tener ocasión de contar todo lo que hizo (o lo que no hizo), porque nadie le va a ir a preguntar.
Es verdad que no vas a encontrar a nadie, Mi. Enero está tan caro que sólo se van los “capos”, los que laburamos nos vamos en febrero. Los que sí van a estar son los gerentes y directores, pero no les reenvíes ningún mail porque no tienen idea de qué hacemos.
Tampoco se te ocurra llamarme o mandarme un sms para preguntarme en qué carpeta guardé tal o cual cosa porque Ella se olvida de todo en el mismo instante que cruza la puerta de la oficina antes de salir de viaje.
Igualmente ponete contenta, vos sos del grupete que se va de vacas en la última tanda del verano. Cuando vos volvés rozagante y bronceada, acá ya estamos todos agotados y blanquiiiiiiitos… y hartos de escuchar a la gorda decir que “se tendría que haber quedado en Aruba”.
Además, considerá que Bigote no va a estar, y eso es una ventaja enorme, nadie va a entorpecer tu trabajo preguntando idioteces ni redundancias, ni reenviando tus mails para que parezca que está al tanto de todo y llevarse los laureles. El teléfono suena menos, porque los que no están, milagrosamente tampoco llaman para ver si podés hacer el trabajo de ellos. Sí, sí… ese mismo trabajo que no hacen durante todo el año. También están de vacaciones los mangueros, los que te piden yerba que nunca compran para el mate que jamás hacen, o te piden que, ya que vas a la cocina les traigas un café y ya que vas a poner monedas al parquímetro les traigas un sándwich del kiosko.
Podés usar alguna de las técnicas archiconocidas para justificar tu sueldo de verano y el trabajo ajeno. Por ejemplo, podés mandar mails a la casilla de alguien que sabés está afuera haciendo una consulta vital para seguir un trámite. Luego, día por medio se lo reclamás. Adjuntá un archivo pesado, un ppt, ponele, así cuando vuelve, tarda años en vaciar la bandeja de entrada. También podés mandar sobres a otra oficina a través del cadete indicando sólo el nombre del destinatario que estará de vacaciones, obvio. El pibe que vive adentro de un pote de yogur descremado y no se saca el mp3 de los oídos ni para bañarse, obviamente va a dejar el sobre arriba del escritorio y lo va a recibir el dueño, pero recién cuando vuelva. Otra buena es pasarle la pelota públicamente en una reunión a los que se rascan el ombligo a cuatro manos durante el año. Así: “ah… la que sabe sobre esto es “Fulanita”, la jefa siempre le pasa estos temas”. Y plin-caja. Será la única que vez que la veas trabajar a Fulanita, que no lo va a hacer porque vos lo hayas dicho, sino para quedar bien con el Director. Pero vos, cuando te vayas a las 6 en punto, mirala por arriba del hombro y decile fuerte y claro: “chaaaaaauuu… uy! Todavía estás? Qué raro… estás usando “pago mis cuentas”? hasta mañanaaaaa…” Y disfrutalo, pasa sólo una vez al año. Recordalo. Y mirale la cara, sacale una foto si podés. Eso no tiene precio, para todo lo demás, existen TUS vacaciones.

Trabajás, te cansás... qué ganás?!

Nena, tengo un par de consultitas (laborales) que hacerte…

A quién debería dirigir el mail, este mismo, si desease enviártelo la quincena que viene? Cuando estés ya de vacaciones, digo. Y pregunto porque me acabo de enterar que tu mail se redireccionará a la casilla de Bigote y éste, a su vez, a la mía. Si te puteo, la cadena haría que termine hablando sola, con Mi (go) Misma??

Tu interno y el de la gorda, también, se transfieren al mío. Cuando se organicen las Audio Conferencias yo debería hacer tres voces diferentes para suplirlas? “Hola, aquí Mi haciendo de Ella” O más bien debería resumir las visiones de las tres en un solo punto? Me dejo crecer el bozo, a todo le aplico tu profesionalismo pero cierro las oraciones diciendo “y sí, una poronga”, para ser fiel a Mi estilo?

Sí, quedo a cargo yo. Grosso. 

Tan complejo no puede ser! Si en casa, cuando hago teletrabajo, atiendo el teléfono mientras limpio caca de perro de la ojota y respondo mails… no?

Esto de las vacaciones, cuando no son las mías, me fastidia. Nunca encontrás a nadie, generalmente hasta los que están sentados en su escritorio bajan el volumen del teléfono y no atienden, todos los mails vienen rebotados, la correspondencia se pierde en el espacio exterior… eso sí: se viaja más tranquilo. En cuarenta minutos estoy acá en la oficina, temprano. Temprano y al pedo, porque no hay nadie.

Además, el reparto es injusto. IN JUS TIZIAAAAAAAAAAAA! Mi trabajo no te lo van a dejar a vos, prolijita y cumplidora. Se lo van a dejar a esta manga de marmotas que vienen todo el verano a la oficina con las ojotas y el flota-flota puesto! Es así, vos no te metés al mar porque pusieron bandera roja, pero acá en la oficina la mayoría hace la plancha. Le pasan tu trabajo al de al lado que, mientras vos en Las Toninas te ponés protector 60 contra los rayos UV, se incendia de laburo. Ojo que igual no le importa un carajo y con descaro, cuando regreses, te va a avisar que para lo tuyo no le alcanzó el tiempo y no pudo tocar nada. Porque, definitivamente, muchos sienten que el verano llega como para nuestros hijos y las vacaciones son del 21 de Diciembre y hasta que llegue el Otoño, o haga menos de 20° (lo que suceda último y hasta agotar stock).

Así, volverás de las vacaciones para encontrarte que tu trabajo te extrañó mucho y te está esperando ansioso. Entonces tipo Marzo vas a querer irte de nuevo… a la mierda!

viernes, 7 de enero de 2011

Re: Sucundum... Sucundum...

Nena! Qué bronca te debe haber agarrado. Me lo imagino, a Mi me pasaría lo mismo.
Igual peor que que te lo cancele la gorda es lidiar con la cara de nada que pone mi marido cuando, tipo Julio, le empiezo a preguntar: si prefiere la playa o la montaña, el mar o el río, la carpa o la cabaña, enero o febrero, primera o segunda quincena, conmigo o sin Mi... no, eso no lo pregunto porque me imagino la respuesta! Pero todo el resto sí. Y lo dejo descansar un mes, que pase mi cumpleaños, y para el día del niño ya le estoy preguntando de nuevo: costa atlántica o a Brasil? Provincia de Buenos Aires o Río Negro? Mar del Plata o Las Toninas? Y vuelvo a parar hasta el día de la primavera. Así, más o menos y con tirabuzón, le puedo sacar alguna preferencia sobre las vacaciones a las que todavía hoy les falta más de un mes por venir.
Pasa que a Mi me cuesta mucho manejar la ansiedad!
Y si a eso le sumo que para sobrevivir Diciembre necesito un incentivo, una zanahoria colgándome delante de los ojos para avanzar, te podés imaginar que no es lo mismo pensar en colas de hora treinta para comer pizza en Manolo's a imaginar una noche romántica bajo la luz de la luna en Las Grutas. Claro que de romántico, las vacaciones en carpa con mini-Mi no van a tener nada... Si empiezo por el espacio inÍntimo y reducido y sigo por los miedos lógicos de cualquier niñita en edad pre-escolar puedo, rápidamente, eliminar el costo de las pastillas anticonceptivas y/o la caja de 78 condones que, otrora de novios, solía cargar en la valija. Y, ya que estamos descartando, también tuve que sacar del bolso esa bikini que me regaló el año pasado (diviiiiiiiina, hermooooooosa, cariiiiiiiiísima) porque no le queda más a mis caderas emperradas en convertirse en las de mi mamá. Y los tacos, también el necessaire con maquillaje, total ya no vamos más a tomar algo y después a bailar. Pero, en cambio, no me olvido muchos dvd y el reproductor portátil para "hipnotizar" a la pequeña durante el viaje y no tener que drogarla con Benadryl o Rivotril pediátrico.
Mirá, tanto quilombo armo para organizar las vacaciones que para cuando las tengo listas necesito licencia por stress.
Yo creo que, a esta altura, si Bigote me las cambiara de fecha nos estaría incitando a tener "vacaciones por separado"... Yo me iría a Ibiza y lo mandaría a mi marido con mini-Mi a Las Brótolas.
Te veo en un rato, me convenciste, me voy a ver si consigo un consolador bien grande así le tiro la propuesta a tu jefa...

Sucundum... Sucundum...

Hola nena:
Ya sé que es tarde, seguramente este mail lo verás mañana, pero si no te lo digo ahora Ella revienta.
Viste que Ella pidió las vacaciones para la primera quincena de febrero? En octubre. Y Bigote las firmó.
Bueno, qué va que hoy, la resentida me llama para decirme que no me puedo tomar esa quincena porque le salió un viaje para la misma fecha y no estaría bien que nos fuésemos juntas.
Tendrías que haber visto la cara de furia que le puso Ella. Me sentí una leona a la que quieren ordeñar.
Con todo lo que a Ella le cuesta organizar las vacaciones!!!! Pedí setenta y cuatro presupuestos. Después pregunté si tenían pileta, si incluían las toallas para la pile o sólo para uso en la cabaña, si la pileta tenía protección para niños, si hay heladera, vajilla completa, sólo sábanas o frazadas también y una sarta de cosas obvias para evitar llegar y encontrarte con que la cabaña primermundista que viste en las fotos de la web se parece en realidad, al hogar de Heidi y terminar las vacaciones convertida en la srta Rottenmeier. A partir de ahí, filtré y cuando tenía cuatro o cinco, se lo dí a mi marido, que me terminó diciendo: “el que vos quieras, cielo”. Donde “cielo” es igual a “no me jodas”.
Imaginate que Ella ya tiene la lista con todo lo que hay que poner en los bolsos y en el auto, incluidos esposo e hijos. No vaya a ser que me los olvide. Mirá si ahora tengo que cambiar de destino y hacer todo eso otra vez? Es causal de divorcio. En casa no me soportarían.
Ya coordiné con la señora que hace la limpieza para que venga en nuestra ausencia a limpiar la heladera en profundidad para que mis hijos puedan volver a volcar yogures y jugo en cuanto regresemos.
Acordé con madre, suegra y hermana las visitas programadas para el regado de mis macetas. Menos mal que no tenemos mascotas y las plantas no necesitan alimento balanceado.
Le avisé al señor del puesto de diarios que tenga la amabilidad de no dejarme el diario durante esos días y que me reserve las publicaciones mensuales para que ningún vecino se vea tentado de tomarlas en mi ausencia.
Por supuesto, ya pagué la seña, que corresponde a la mitad del importe total. Así que mañana Ella le lleva a la bigotuda los comprobantes de pago para que se meta su viaje entre las nalgas. Seguramente se va a ir igual y te va a dejar los pendientes a vos. PERDOOOOOOON!!! Me parece que Papá Noel no le trajo el palo enjabonado.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Re: Chingunbel

No, no y no!
Me niego. Me rehúso a armar el arbolito. A duras penas entramos nosotros tres juntos, al mismo tiempo, en el living... a dónde me lo meto?
Digo, porque en una casa donde el 90% del terreno es eso: terreno... tener que poner el arbolito ¿adentro? No es una ridiculez? Una ironía? Ciertamente lo es.
Imaginate al cachorro, hambriento y aburrido... ya se masticó mis tangas caras, las puntas de un banco de madera, una bolsa de carbón; ya me rompió una bolsa de consorcio llena de residuos inmundos y olorosos, ya se comió dos asientos de bicicleta infantil estilo Barbie y participó activamente del suceso conocido como "la tarde de las Santa Ritas". Ni las cañas de guía dejó! Vos pensás que yo puedo poner un pinito sintético (el de verdad que quise plantar en agosto fue víctima de la misma masacre y quedó al ras de la tierra), enclenque, lleno de pelotitas vistosas, unas guirnaldas y luces? Y no creés que voy a tener que juntar el plástico azul metalizado, picado y baboso, del pasto de los 300 mt2? Llegaré a enchufarlo para que titilen las luces o debería, además, ponerle 220v y un cartel de “cuidado, árbol electrificado” para que sobreviva?
Además, en la última mudanza ese árbol fue a parar al altillo. Casi no me subo a buscar la ropa de verano y vos querés que yo ahora suba por eso? Y a Mi, para rotar adornos, qué me recomendás que suba a cambio? El sillón? O a Mini-Mi?
Igual te aclaro, yo debería comprar luces. Porque siempre las consideré descartables. Son esas cosas que desenrollás y ya no entran nunca más en su envase. Nunca jamás vas a poder guardarlas como vinieron.
No, para Mi no vale la pena. De todas maneras esos árboles horrendos ni se parecen a los de verdad. Esos adornos estrafalarios y las luces que siguen un ritmo frenético… Si total es una celebración de esas que no comparto. A Mi lo único que me gusta de la navidad son los regalos...

Te deseo una divertidísima jornada a puro chingunbel! Vos te perdés los daikiris…

Chingunbel

Mi, no voy a poder ir el miércoles a la casa de la flaca. No se enojen, pero estoy bloqueada. Tengo la agenda que desborda hasta el 23. No es que Ella sea importante, es que tener un hijo en jardín y otro en la primaria duplica los eventos. No puedo más. La fiesta de Educación Física, la muestra de música, la exhibición de natación, la fiesta de fin de año, la entrega de boletines e informes.... Todo por dos. Aaaaaahhhhhh!!!!
Y el miércoles es 8 y los chicos están esperando armar el arbolito. Tarea no menor si las hay. Tengo que comprar el adornito nuevo de este año. Quién inventó eso de que todos los años hay que ponerle algo nuevo? El dueño de Alparamis o es una tradición? Tengo que hacer una expedición a la baulera para rescatar las cajas de Navidad. Si, LAS cajas. La del arbolito, la de los adornos del arbolito, la de las luces, la de la decoración de la casa, la del pesebre...
Luego habrá que armarlo, con la inestimable colaboración de dos gurrumines que harán que el arbolito de un metro veinte con cuarenta y cinco borlas que Ella hubiera armado en una hora y fracción, te lleve medio día. Además, quedará el peso de los adornos sectorizado, se pelearán por poner el pirulo de la punta y alguna esfera perecerá en el intento. Hay que probar las luces y rogá que prendan, sino hay que salir corriendo a comprar, total en estos días no hay nadie comprando, no? Después sigue el decorado de la casa. La casa de Ella tiene 70 m2 y ya tiene taaaaantos adornos que está en punto de saturación. Imaginate sumar los de navidad con sus discretos rojo y verde shocking!! Definitivente, no. Antes hay que sacar los que tenemos. Eso es sencillo, sólo hay que envolverlos de a uno en papel de diario para que no se rompan, ponerlos en caja, rotular y llevarlos a la baulera. Sólo por un mes, eh? Dejalos a mano. Y además esperá, porque los nenes van a traer algún ornamento DI-VI-NO hecho por sus manitos en el cole para sumar a la colección de arte navideño. Reservate un lugar en el modular. Y por si fuera poco, hay que hacer la cartita a Papá Noel. Eso también es tradición o es invento de la Cámara Argentina de Comercio? Bue, igual hay que hacerla. Tipo once de la noche termino. De verdad, a Ella no la esperen.

Ya probaste las luces? Ella no.

viernes, 12 de noviembre de 2010

RE: Yendo de la cama al living (acústico)

Nooooo!!!! Nena, te estaba escribiendo un sms porque Ella mañana tampoco va a ir a trabajar. No me quiero imaginar la cara de Bigote con dos empleadas menos!!!! Se le adelanta la menstruación. Te lo firmo. El tema es que no puedo caminar, me duele la pierna de un modo indescriptible. Parece que se desplazó una vértebra lumbar, me dieron 72 hs de reposo. SETENTAYDOSHORAS!!!! Vos sabés lo que eso significa para Ella? Los médicos deberían tener colgando del cuello una varita mágica, no un estetoscopio. Lo que me preocupa de faltar es que cuando vuelvo, tengo que hacer tooooooooodo lo que no hice mientras estaba de reposo. No pensarás que le van a derivar el trabajo a alguien, no?

Nadie que me conozca puede pensar que voy a permanecer tres días en cama. De hecho no encuentro posición en la que no me duela. Todo el día estuve así. Los chicos miran desconcertados. Claro, me piden algo y les digo: "por favor, pedile a papi". Obvio que la respuesta de papi es: "preguntale a mami a dónde está". Es que nunca ninguno de los tres sabe a dónde están las cosas???!!! Por otro lado, para ellos también tiene su lado bueno, porque ven la posibilidad, por ejemplo, de evadirse algunas "burocracias" como bañarse, apretar el botón del inodoro después de hacer pis o lavarse las manos cuando llegan del cole. No sé si piensan que no me doy cuenta, pero la verdad es que no tengo ánimos de discutir. También ocurre que, como bien decís, comer hay que comer... pero como esta vez no estoy en condiciones de cocinar, aparece la siempre bien mentada "comida chatarra", empanadas, panchos, hamburguesas, pizza y seguí contando. No los veo muy preocupados porque no les hago la comida, eh? Y también prefiero que la compren hecha, no me imagino darles indicaciones desde la cama acerca de cómo picar una cebolla o dónde está la asadera del horno.

Las cosas que hay que hacer todos los días son modelos mentales de Ella y Mi, para ellos no es importante barrer, ni poner el lavarropas, ni guardar los juguetes. La migas se pisan, ropa limpia todavía hay en el placard y los juguetes se pueden patear para un costado y dejan de molestar.

Suerte que el marido de Ella tiene algunas cosas claras y aún no pretende el divorcio. Así que los platos están lavados, la mesa limpia, los uniformes doblados, las mochilas preparadas y los hijos desayunados y merendados con leche, como corresponde. Desde el trabajo me manda mensajes cada media hora preguntando cómo estoy y en casa me colma de cuidados. Además, mis niños no paran de llenarme de besos y abrazos, por supuesto golpeando mi pierna en medio de tanto amor. El mayor insiste en preguntarme en qué me puede ayudar y el menor me tapa de dibujitos y no deja de alternar lo que hace con escapaditas a mi cuarto.

También extraño los cuidados de mis viejos, pero no cambio el desorden y el amor de mis tres hombres por nada del mundo.

Yendo de la cama al living

Che, mañana no voy a la oficina. No me siento bien…

Creo que tengo fiebre, aunque viste que a mi no me sube Oh! Cuánto! Pero debo tener algo de temperatura porque me siento como si hubiese pasado por encima mío el rodillo ese con el que aplastan el asfalto. Me duele la garganta, los ojos, los huesos.

Me parece que me quedo en la cama. Bah! Viste que en la cama todo el día es medio difícil… mini-Mi anda dando vueltas y si me ve en la cama viene a ver dibujitos conmigo y termina saltándome encima como 100% lucha. No voy a dormir hasta tarde, porque seguro me levanto a preparar el desayuno y como a esa hora la casa está tranquila voy a aprovechar para hacer la lista del super y de la verdulería. Además, voy a tener que poner un poco de orden porque, como hoy tampoco me sentí bien, se acumularon platos para lavar y ropa en el tender para guardar. Repasar el baño, la cocina… barrer. Son esas cosas que hay que hacer todos los días. Al menos la siesta creo que voy a poder dormir, porque al mediodía prepararé el almuerzo y de paso la vianda para pasado mañana, y adelantaré la cena. Comer se come igual, aunque a mi me duela todo…

Pensar que cuando era chica siempre, el domingo a la tardecita, deseaba con el alma enfermarme mucho durante la noche y amanecer destroyed para que mi vieja dijese: Ay! No! Tenés fiebre! Mejor te quedás! Cómo extraño sentirme mal en la casa de mi vieja, boludaaaa!! Que venía con la comida en una bandeja a la cama, me prendía la tele, me preparaba la ropa para cuando salía de bañarme… que me firmaba la nota del cuaderno de comunicaciones explicando que tenía gripe o anginas, que por eso me quedaba. Que me traía algún chocolate del kiosco y obligaba a mis hermanos a hacer silencio para que yo descansara!

Ahora, siempre que me siento un poco afiebrada rezo. Le rezo a Ford para que no sea nada.

Como te decía, no me siento bien. Creo que mañana voy a ir a la oficina igual. Porque siempre que me siento mal y me quedo, laburo el doble!




yendo de la cama al living - Charly García