Tarde. Hay personas que llegan tarde un día, y no pasa nada. Hay otros que llegan tarde toda la semana, y el piso completo empieza a murmurar. Hay otros que llegan tarde muchos días del mes, y pasan a ser el tema del almuerzo. Pero están los que llegan tarde toda la vida. Esos son los imprescindibles para amargarte tu estadía en el laburo.
Ese último es el caso de Fulanita. Fulanita es claustrofóbica. A veces. Digo que a veces es claustrofóbica, porque otras dice que tiene agorafobia, y otras que tiene vértigo. Entonces, cuando llega tarde y presenta su excusa, lo hace según la fobia del día. Ella cree que es laburofóbica. Sus pretextos son geniales, dignos de programa cómico o de un ascenso, ponele. Quisiera saber qué haría Bigote si fuera su jefe. La mejor de todas: llegar con cara de circunstancia y decir, a los gritos “no me mires así, eh? Porque bastante tengo con lo que me pasó!!! Ayer fui al super y esta mañana no encontraba el café. Vos sabés que si no desayuno no puedo salir de casa. Una hora y media tardé en encontrarlo. Tuve una crisis de ansiedad”. Plop!
Pero no es la única. Todos tenemos nuestras coartadas y víctimas. El bondi no pasó, o pasó y no paró. Y si de parar se trata, son geniales los paros de trenes y subtes, porque aunque vayas a trabajar caminando, es justificación comprobable por radio y TV. Los chicos tienen fiebre, la señora que los cuida tuvo un problema personal, se rompió un caño, me cortaron el gas. Me vino y el ibupirac fem tardó en hacer efecto.
Todos tenemos un abuelo enfermo, un tío internado, una prima embarazada a punto de tener o un perro para llevar al veterinario. Los vacunatorios y laboratorios atienden de 8 a 10:30 y nunca falta un análisis para hacerse. Eso sí, si tu jefe es Bigote, elegí otro motivo porque por las dudas, te va a pedir que te hagas un evatest adelante suyo.
Los lunes o post feriado son los peores días para argumentar la tardanza. Hay que agudizar la mente para que nadie piense que estás alargando el fin de semana. Pero hay gente que no se priva de nada, ni siquiera de preparar un alegato. Entonces tenés el casamiento del sábado o el bautismo del domingo para fundamentar una gastroenterocolitis. La maratón a beneficio o algún arreglo en la casa para, recurriendo al trillado “los años no vienen sólos”, aludir a un lindo dolor de ciática.
En fin, la llegada tarde y la excusa ad-hoc son inherentes a la vida laboral. El que esté libre de justificativo, que presente certificado. Y termino acá porque estoy llegando tarde.
viernes, 11 de marzo de 2011
viernes, 4 de marzo de 2011
Buscando a Nemo
Planificar es lo mejor, creo. Bah, como a mini-Mi no la buscamos sino que la encontramos una tarde mientras me hacían un estudio de rutina, se me ocurre a Mi que deberíamos innovar. Hacer algo diferente, para no aburrirnos!
Entonces hacemos cuentas: ya tenemos un gasto importante de animación infantil y pelotero en Noviembre… tratemos de meter al “otro hijo” en algún mes distinto, cercano al aguinaldo… si es posible. Digamos, no para Marzo porque se junta con el inicio de clases, ni Diciembre porque viene Papá Noel y después Reyes, las vacaciones y de nuevo las clases. Ahí ya tenemos: de Febrero a Mayo preferentemente no embarazarse. Mucho mejor si le damos con todo de Junio a Noviembre.
Entonces vamos a ver al médico, no? No, no después… antes, digo.
El médico me dice que deje de cuidarme ahora, para poder buscar en Junio. Perdón? Me está queriendo decir que mientras tanto no hay contacto!? Ah, disculpe, entendí mal!! Claro. Mientras tanto cambiamos los anticonceptivos por los forros. Ok. Además, me pide que deje de fumar y tomar alcohol (lo primero ya lo hice hace rato pero lo segundo, estás seguro? Si largo el vino me replanteo la búsqueda, eh???). Y por último me da un par de consejos: sexo día por medio es más efectivo que todos los días, estar atenta a los cambios durante el mes que Mi cuerpo acuse, anotar todo, tener paciencia, dejar el café y que el café lo tome el marido para que los bichitos estén más despiertos… en fin. Me aburrió, me debo haber perdido algunos más.
Así, de acá a Junio: nos damos todos los días para practicar pero hay que acordarse de tirar a la basura todo rastro que impida que a la mañana siguiente mini-Mi pregunte de qué gusto es este chicle nuevo con la caja de PRIME en la mano; después, la frecuencia bajará notablemente a día por medio. Ahí va a haber que tratar de no pelearse sino hasta después de haber cogido para que no se nos descompaginen los días. Cómo hacemos? Los pares le damos, los impares nos tocamos??? Tendremos que tener en cuenta la distribución del tiempo para no descubrir que el día fértil le dijimos a la suegra que se quede a dormir en casa, no?
Como dijo que anotemos todo lo más práctico es pegar una pizarra en la heladera y poner cruces para cada acto sexual consumado? O hacer una ticketera y cortar boleto para sumarlos al final del mes?
La paciencia? Para qué la mencionó? Para calmar la ansiedad si tardamos mucho en embarazarnos o para ser más tolerantes si, en esos meses sin anticonceptivos, el humor cuando “me viene” pone en juego a la familia completa!?
Supongo que para cuando realmente estemos en el baile, cuando nos tape el agua e invirtamos nuestros ahorros en pañales y toallitas húmedas, vamos a terminar de descubrir lo que ya sospecho ahora: tanta planificación es al pedo. Llega cuando tiene que llegar y lo mejor ahora es aprovechar para tener intimidad todo lo que se pueda. Después toda la goma que veremos será la de los chupetes y tetinas de mamaderas!
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